El fiscal mantiene la petición de cuatro años para Juan Armiñana

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El juicio contra el conocido empresario y constructor Juan Armiñana comenzó ayer en la sección cuarta de la Audiencia de Valencia.

El Ministerio fiscal le imputa un delito de alzamiento de bienes, o alternativamente, un delito de insolvencia punible, y solicita cuatro años de prisión tanto para él como para su esposa.

Concretamente, según la versión del fiscal, Armiñana presentó ante el Juzgado de lo Mercantil de Valencia solicitud de declaración de concurso voluntario de acreedores de la mercantil Armiñana Promociones Inmobiliarias el 19 de diciembre de 2008, pero «desde el mes anterior y previendo que la misma se iba a producir y hasta que se dictó auto de admisión, el querellado sacó activos de su empresa y las transfirió a otras sociedades de las que también era socio único conjuntamente con su esposa».

Recoge el informe del fiscal que, según el administrador concursal, en la fecha de solicitud del concurso, Armiñana Promociones tenía un balance patrimonial positivo de 11.896.119 euros, pero que un año más tarde la empresa arrastraba un déficit de 100.782.603 euros.

Aunque las cantidades que Armiñana trasfirió a otras empresas superaban los dos millones, el administrador concursal determinó que la quiebra fue fortuita pues no se habría evitado sin tales movimientos que constituían porcentajes insignificantes.