El juez de Emarsa pretende acabar la instrucción en enero

Esteban Cuesta, exgerente de Emarsa.
Esteban Cuesta, exgerente de Emarsa.

El juez Vicente Ríos, titular del Juzgado de Instrucción número 15 de los de Valencia, pretende finalizar entre diciembre y enero del año próximo la instrucción de la conocida como «causa principal» del caso Emarsa, que investiga el presunto «saqueo» de las arcas de la sociedad pública en cifras que pueden alcanzar los 25 millones de euros.

Su señoría, en virtud de las penas que solicite, remitirá esta pieza al juzgado ordinario o a la Audiencia Provincial.

En cualquier caso, no acabará ahí su trabajo en la causa ya que la misma ha llegado a reunir hasta nueve piezas separadas que afectan a 44 imputados y cuyas pesquisas se recogen en 138 tomos. Tres de estas causas, relativas principalmente al blanqueo de capitales, han sido remitidas a la Audiencia Nacional.

La pretensión del juez Ríos puede verse demorada en algunas semanas por la petición de nuevas pruebas que han solicitado y van a solicitar algunas de las partes, algo lógico habida cuenta de la complejidad del proceso, aunque es poco probable que el tribunal las admita todas.

Lo bien cierto es que los refuerzos con los que contaba su señoría están siendo retirados. De hecho, la fiscal que había sido encomendada a esta causa en exclusiva, ya hace semanas que ha vuelto a desempeñar sus anteriores funciones, que compatibiliza con los últimos coletazos de la instrucción de Emarsa.

También la jueza de refuerzo con la que contaba Ríos será pronto asignada a otra misión, si bien, al tratarse de una juez de adscripción territorial (JAT), es decir, todavía sin destino, no ha de volver a ningún juzgado donde tenga asuntos pendientes, sino que será enviada a dónde sea necesaria. Probablemente, pasará a formar parte de los refuerzos pedidos y previstos por el juez decano Pedro Viguer, para atender al previsible «aluvión» de demandas que ya está llegando sobre las denominadas participaciones preferentes.

Así las cosas, el juicio de la pieza principal de Emarsa se verá casi con absoluta seguridad en 2014, un año que será prolijo en juicios mediáticos.

El mismo día 7 de enero, con los Reyes Magos todavía de regreso a Oriente, comenzará en la Sala de lo Civil y lo Penal de Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat el juicio del conocido como «caso Cooperación».

Se juzgará la primera de las dos piezas que lo componen y que investiga las irregularidades en las subvenciones a la Fundación Cyes. Está acusado el exconseller de Solidaridad, Rafael Blasco y otras ocho personas más, entre ellos dos ex altos cargos de la Generalitat. Se les acusa de presuntos delitos de tráfico de influencias, falsedad, prevaricación, malversación y fraude. La Fiscalía Anticorrupción solicita hasta 14 años de cárcel y 33 de inhabilitación para Rafael Blasco. Por su parte, la Generalitat, personada como acusación particular, reclama hasta once años y medio de cárcel para el exconseller, mientras que el PSPV pide 15.

La causa ha sido instruida por la magistrada Pía Calderón que en el TSJ forma «pareja» con el juez José Ceres, por lo tanto, el juicio será celebrado por el «otro tándem de jueces» que forman la Sala. Se trata de los magistrados Juan Climent y Antonio Ferrer. La presidencia, como no puede ser de otro modo, la ejercerá la presidenta Pilar de la Oliva.

Al ser esta una causa «con preso» (el empresario Augusto César Tauroni está en prisión), se ha «colado» a la pieza separada de la conocida como rama valenciana de Gürtel que hace referencia a las contrataciones de Fitur. Al haber sido ésta instruida por el juez Ceres, también corresponde juzgarla al tándem Climent-Ferrer, que estarán ocupados con la causa Cooperación. Aunque la primera solo celebrará sesiones de juicios tres días a la semana, es inviable que el resto de días se destinen a otra causa porque sus señorías tienen que continuar sus trabajos que desarrollan al margen del juicio. Así, sin ir más lejos, Juan Climent está instruyendo la causa Brugal, de una complejidad casi comparable a la de Emarsa. Por su parte, Ferrer acaba de «devolver» a Palma la causa Nóos al no ver indicios de delito en Rita Barberá y Francisco Camps.

El año que viene será sin duda, el de los juicios mediáticos.