El PP abre la puerta a expulsar a Barberá

Rajoy activa un expediente ante las presiones internas exigiendo más explicaciones.

Rajoy activa un expediente ante las presiones internas exigiendo más explicaciones

El PP comenzó la jornada de ayer dejando ver importantes matices en la valoración de la situación en la que se encuentra la ex alcaldesa de Valencia Rita Barberá, después de que el juez le haya ofrecido declarar voluntariamente antes de decidir si envía el caso al Tribunal Supremo en el marco de la «Operación Taula». Y la respuesta de la dirección fue abrir un expediente informativo a todos los afectados, incluida Barberá. Esto es un paso previo a la expulsión, que dependerá de las conclusiones de las diligencias internas. Es también una medida que, de momento, contiene la presión interna y el desgaste externo. Fuentes solventes confirmaron que la expulsión de la ex alcadesa «puede ser o no», pero la del resto de concejales «es bastante probable».

Barberá lleva tiempo presionando a la dirección popular para resistir sin dar un paso atrás políticamente y para mantener el acta de senadora. Como ya informó este periódico, desde Génova, en privado, se le han hecho llegar mensajes pidiéndole que reconsiderase su situación y optase por «una salida digna» antes de que los acontecimientos judiciales la colocaran en una situación insostenible. Pero ella se ha negado rotundamente, devolviendo incluso la pelota hacia arriba, según fuentes de la cúpula. En el sentido de que si a ella se le exigían responsabilidades, también habría que hacerlo con otros.

Ayer Génova movió ficha y atendió la demanda para que diese un «golpe» que limitase el desgaste que a las siglas, y al propio Rajoy, está generando la complicada situación en la que se encuentra el PP valenciano por la investigación que le afecta en materia de corrupción. El Comité de Derechos y Garantías abre un expediente informativo a todos los implicados, investigados o no, incluida la ex alcaldesa de la ciudad. Así lo anunció a última hora de la tarde el vicesecretario de Organización, Fernando Martínez-Maíllo. Este expediente afecta a los «hechos en concreto» que está investigando el juez y a todas las personas que forman parte del procedimiento, tanto investigados como llamados a declarar, e incluye, por tanto, a Rita Barberá. En las próximas horas se nombrará un instructor al frente de la investigación interna. «No prejuzgamos nada, sino que perseguimos saber la verdad y hay algunas cosas del sumario judicial que necesitan ser aclaradas», explicó el responsable de Organización. También recordó que el partido ya expulsó de forma inmediata a los miembros del PP que fueron detenidos en esta operación.

Al tiempo, el discurso oficial se ajustó ayer a poner en valor la «satisfacción» del PP por el hecho de que Barberá haya aceptado la invitación del juez a declarar. Aunque en la víspera la secretaria general, María Dolores de Cospedal, cuestionó, en una entrevista en televisión, la labor del juez y su decisión de ofrecerle esa salida de la declaración voluntaria.

Martínez-Maíllo puntualizó que con independencia de que haya distintas opiniones sobre las explicaciones de Barberá, en el PP no hay diferencias en lo que se refiere a la lucha contra los comportamientos indebidos y la corrupción. Pero horas antes sí se habían puesto en evidencia ciertas diferencias sobre la valoración de la situación en la que se encuentra Barberá, entre el discurso más oficial de los «pata negra» del partido y el de los representantes de la nueva generación, a quienes Rajoy incorporó al Comité de Dirección del PP en los cambios que introdujo en respuesta a la pérdida de poder en las últimas autonómicas y municipales.

Mariano Rajoy aseguró que las explicaciones ofrecidas por Barberá le dejan «más tranquilo», como también su decisión de aceptar el ofrecimiento para que declare voluntariamente ante el juez Víctor Gómez en la investigación que mantiene abierta por un presunto delito de blanqueo de capitales.

El líder popular insistió en que «lo más importante», y con lo que está «absolutamente de acuerdo», es con su anuncio de que «se va a poner a disposición del juez» porque su partido siempre ha dicho que estará «a lo que digan los tribunales» porque «son los jueces los que tienen que decidir».

Más allá iba el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, al considerar que las declaraciones ofrecidas por Barberá eran «insuficientes». Incluso reconoció que dentro del partido hay dirigentes que esperan «algo más». A la cúpula popular llega desde hace tiempo la demanda de las bases en favor de que la ex alcaldesa dé un paso atrás y renuncie a su acta de senadora para no seguir desgastando al PP. El vicesecretario Sectorial, Javier Maroto, fue todavía más contundente. Consideró que sus declaraciones son «insuficientes» y «no solucionan nada». «No puedo ser más claro. No explican nada, no convencen nada y no ayudan nada», advirtió.