El PP-Valencia tiene un problema

El enfrentamiento con la dirección nacional no es el camino. Al contrario

La Razón
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El enfrentamiento con la dirección nacional no es el camino. Al contrario

«Houston, we have a problem» (Houston, tenemos un problema) es la frase que se hizo famosa, aunque no es la real que profirió el astronauta Jack Swigert -pero es la que se hizo popular- durante el accidentado viaje del Apolo 13, al advertir una luz acompañada de un estallido.

Es la frase que perfectamente se puede atribuir a la situación del PP de la provincia de Valencia, donde el enfrentamiento entre dos principales candidatos, Vicente Betoret y Mari Carmen Contelles, parecen haber optado por la guerra en lugar de buscar la pipa de la paz.

Mucho y muy rápido, si quieren celeridad en la convocatoria del Congreso, van a tener que bregar la presidenta y secretaria regional, Isabel Bonig y Eva Ortiz, para idear un escenario que presente un «mínimo» de entendimiento entre las partes. Deberán concienciarse de su responsabilidad y de la pertenencia a un partido nacional.

En este sentido, coincido con mi amigo Rogelio en que el enfrentamiento público y radical con la Dirección nacional no es el camino. Al contrario, les urge abrir una vía de comunicación fluida con ella que evite decisiones que lamentarían de producirse.

Para ello cuentan con dos ventajas importantes: la mejor estructura orgánica de todos los partidos y la tendencia electoral ascendente.

Tiene razón Maíllo cuando ayer en Antena 3 dijo que los dos candidatos franceses elegidos en primarias, Fillon y Hamon, no pasaron el corte para competir por la Presidencia de la República. Así es la vida.