Fe marinera previa a la resurrección

El Sábado Santo invita a los creyentes a la celebración de la vida

Vecinos y devotos llevan al Cristo hasta el mar de El Cabanyal
Vecinos y devotos llevan al Cristo hasta el mar de El Cabanyal

La sencillez y la devoción marinera por la Semana Santa del Marítimo de Valencia volvió a centrar los actos del Sábado Santo. Miles de valencianos y visitantes no quisieron perderse una festividad que, el año pasado, obtuvo el reconocimiento como fiesta de Interés Turístico Nacional.

La sencillez y la devoción marinera por la Semana Santa del Marítimo de Valencia volvió a centrar los actos del Sábado Santo. Miles de valencianos y visitantes no quisieron perderse una festividad que, el año pasado, obtuvo el reconocimiento como fiesta de Interés Turístico Nacional. Por ello, la tradición volvió a escribir el guión de una Semana Santa Marinera que, pese a las dificultades y al descenso de su presupuesto para 2013, unos 140.000 euros, sigue siendo insignia de fe y amor y Dios.

Como primer acto, la Hermandad del Santo Sepulcro se engalanó para el Traslado de Cristo yacente, una sencilla y emotiva procesión en la que esta imagen, tras haber permanecido durante la noche anterior en la Hermandad, volvió a su lugar en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario para ser custodiado hasta las próximas fiestas.

Asimismo, la Hermandad del Santísimo Cristo del Salvador también se preparó para la espectacular noche de la Resurrección con la procesión del Santísimo Cristo Yacente de la Piedad, que también regresaba a la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles para refugiarse de nuevo hasta 2014.

No obstante, la procesión de la Cruz y el Sudario, quizás uno de los acontecimientos más emotivos de la Semana Santa Marinera anunció que en pocas horas, el Marítimo celebraría la vuelta a la vida de Jesús. En ella, uno de los hermanos de la Cofradía tuvo el privilegio de portar el símbolo de la Cruz con el Sudario como muestra de respeto a la muerte de Cristo.

Y así fue, a las doce de la noche las campanas de las Iglesias del Grau, el Canyamelar y el Cabanyal dieron paso a la esperanza con la resurrección de Jesucristo. Apenas unas horas antes, todo era recogimiento y luto, con la vuelta a la vida de Dios, el Marítimo se convierte en fervor y adoración a Cristo.

La procesión de la Gloria, con la Santa Hermandad de la Muerte y la Resurrección del Señor a la cabeza, sacaron a la calle la imagen de Jesús resucitado. Al toque de gloria, todo el barrio cambió de color y pasó a la alegría. Esta Corporación es la encargada de proclamar por todos los rincones la buena nueva de la Resurrección de Jesús.

De igual manera, todas las parroquias del Marítimo celebraron la Vigilia Pascual, iniciando esta ceremonia a oscuras para dar paso, a través del Cirio Pascual, a la luz que ilumina el mundo. Pero además, el sonido de los tambores y las trompetas rompieron del silencio de una larga noche que contaba las horas para la celebrar el Domingo de Resurrección.

Junto al Viernes Santo, el Marítimo vivirá hoy uno de los mejores días de su fiesta con las diferentes procesiones que, desde las ocho de la mañana coronan el Cabanyal.

A diferencia de otras ciudades españolas, que no celebran actos el Domingo de Resurrección, hoy tendrá lugar el encuentro gloriosos entre Jesús Resucitado y la Virgen. La Hermandad de Vestas del Santísimo Cristo del Buen Acierto y la Cofradía de Granaderos de la Virgen de la Soledad representarán el glorioso encuentro de Jesús y su madre. En este acontecimiento, ambas imágenes son portadas a hombros por los cofrades que, a su encuentro, las mueven en señal de alegría al tiempo que una lluvia de pétalos de rosas las cubre.

Suenan tracas y trompetas, vivo ejemplo de que todo el barrio es ya una fiesta.

Pero en este domingo festivo también hay un hueco para la tradicional procesión del Comulgar de los Enfermos, uno de los actos más emotivos que vivirán los vecinos.

Finalmente, el desfile conjunto de Resurrección congregará a todas las Hermandades para vivir tan esperado encuentro. La culminación de una Semana Santa Marinera que pone de relieve que la ciudad de Valencia también puede considerarse como uno de los puntos claves en la devoción a Dios. Sin embargo, su cercanía con el mar, hacen de esta Semana Santa todo un espectáculo.