La Guardia Civil desarticula una banda que robaba a agricultores

Los objetos robados son aperos de labranza y diversa maquinaria
Los objetos robados son aperos de labranza y diversa maquinaria

Fruto de los refuerzos establecidos por la Delegación del Gobierno para la protección de las zonas agrícolas y rurales, la Guardia Civil ha desarticulado recientemente a un grupo organizado dedicado al robo de casetas y naves agrícolas en la provincia de Valencia y ha detenido a sus tres miembros por su presunta implicación en al menos ocho robos con fuerza.

La operación recibió el apelativo de «Rumo» y se inició a principios del pasado mes de diciembre por parte de la Guardia Civil de Requena auxiliada por las unidades dedicadas a evitar el robo en zonas agrícolas.

El objetivo era poder identificar, localizar y detener al autor o autores de los robos de casetas y naves agrícolas producidos en varios términos municipales de la provincia de Valencia.

La detención de estas tres personas, de nacionalidad rumana y edades comprendidas entre los 25 y 40 años, se produjo dentro del operativo de vigilancias de la zonas agrícolas establecido por la Guardia Civil en colaboración con la Policía autonómica para evitar el robo en esas áreas.

Tras las detenciones, la Guardia Civil se incautó de diverso material procedente de la comisión de tres hechos esclarecidos hasta el momento, entre los que destaca cien kilogramos de cobre, un grupo electrógeno, una motosierra y dos baterías, que han sido devueltos a sus legítimos propietarios.

Como continuación de este operativo, la Guardia Civil pudo esclarecer otros cinco delitos más de robo con fuerza en una urbanización de la localidad de Torres Torres.

Según las investigaciones, hasta el momento los detenidos están supuestamente implicados en al menos ocho delitos de robo con fuerza y otro de asociación ilícita.

Todos ellos pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción nº 3 de Requena.

Los robos en los campos siempre originan pérdidas no solo por el importe de los objetos sustraídos sino por los daños en las instalaciones. De hecho, comienza a ser una práctica generalizada el no reparar las casetas cuando no contienen objetos de valor.