La Resurrección llena de color y fiesta los barrios marítimos

En la imagen, Cristo resucitado desfila por delante del palco de autoridades
En la imagen, Cristo resucitado desfila por delante del palco de autoridades

La concepción que la Semana Santa Marinera tiene de la Resurrección de Cristo no tiene comparación alguna. Desde la organización de la propia fiesta insisten en que se trata de «una celebración única». Y así es. Todos los rincones de los barrios del Cabanyal, Canyamelar y Grau se llenaron de color y vida para conmemorar el triunfo de Dios sobre la muerte.

De esta forma, y después de los tradicionales actos del Encuentro y la Comunión de Enfermos e Impedidos, llegó ayer el segundo de los tres actos generales y colectivos de la Semana Santa Marinera: el Desfile de la Resurrección.

Atrás quedaron los momentos de dolor, de llanto, de pesadumbre y de recogimiento. La primavera, los colores claros, las sonrisas y la música festiva transforman el sentir de los participantes. Los cirios se transforman en bellos y frescos ramos de flores, y el murmullo consonante al silencio de la muerte desaparece y se esfuma gracias al clamor y los vítores alegres.

Tras la enérgica celebración, se produjo otro acto de extensa tradición popular. Se trata de «El Caracol», y lo realizan los cofrades de la Hermandad del Santo Sepulcro. Los participantes forman y deshacen una especie de estructura que recuerda a un caracol. Es un procedimiento que se repite varias veces en la Plaza de la Cruz del Canyamelar y al que habitualmente suelen sumarse miembros de otras cofradías.

Así termina la Semana Santa Marinera. Una semana de intensas y continuas celebraciones y ritos, de subidas y bajadas, de lágrimas de dolor y felicidad. La catarsis cierra el ejercicio e inicia el tan esperado tiempo de Pascua.

Está previsto que hoy se celebre el tercer y último rito colectivo entre todas las hermandades del Marítimo: la Eucaristía de Acción de Gracias. La misa se realizará en memoria de todos los cofrades y familiares que faltaron durante el último año.

Además, durante todos los días de la semana siguiente se realizará de forma solemne y procesional el traslado de las imágenes que participaron en la Semana Santa desde las casas de los cofrades agraciados, donde han descansado estas fiestas, hasta sus respectivas parroquias.

A partir del domingo 8 de abril, por otra parte, se celebrarán las eucaristías particulares de acción de gracias de cada una de las cofradías.