La «solución» al plurilingüismo no convence

Asociaciones de Padres de Alumnos alegan que añadir tres horas y media de libre configuración se trata de un «parche más cuando el problema del decreto está de raíz»

Manifestación contra el decreto de plurilingüismo el pasado 19 de mayo en la ciudad de Alicante. Por primera vez la escuela pública y la concertada salieron a la calle por una misma causa: el derecho a elegir lengua vehicular
Manifestación contra el decreto de plurilingüismo el pasado 19 de mayo en la ciudad de Alicante. Por primera vez la escuela pública y la concertada salieron a la calle por una misma causa: el derecho a elegir lengua vehicular

Asociaciones de Padres de Alumnos alegan que añadir tres horas y media de libre configuración se trata de un «parche más cuando el problema del decreto está de raíz»

El Gobierno de la Generalitat rompió el silencio administrativo mantenido durante las últimas semanas y finalmente se dispuso a pronunciarse acerca del decreto de plurilingüismo.

Con todo, no fue el conseller de Educación, Vicent Marzà, sino el secretario autonómico del ramo, Miquel Soler, quien ayer se dispuso a hablar acerca de la normativa lingüística de la Comunidad, cuando fue interpelado por los diputados de Ciudadanos y PP, Marta Martín y Óscar López, durante la Comisión de Educación del Congreso de los diputados.

Con respecto al decreto, -según el cual únicamente alcanzarían la máxima acreditación de inglés quienes estudien en la rama valenciana-, Soler comentó que «de cara al próximo currículo de Primaria se incluirán tres horas y media de libre configuración» para compensar las horas de inglés de menos que cursarían aquellos que escojan la lengua castellana.

«No se trata más que de un parche, cuando el problema está de raíz» denunció ayer el Presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Padres de Alumnos (Concapa) de la Comunidad, José Antonio Rodríguez.

En este sentido la solución que propone el secretario autonómico de Educación no ha acabado de convencer a una parte de la comunidad educativa, alegando que continua «favoreciendo de un modo discriminatorio a un sector cuando lo que se requiere es un consenso total».

La última vez que este colectivo educativo se manifestó en contra del decreto fue el pasado 19 de mayo a través de la movilización junto a la Confederación Valenciana de APAs/AMPAs (Covapa) en Alicante.

Era la primera vez que la escuela concertada y la pública se daban la mano para reivindicarse por una misma causa.

Un mes después, ambos colectivos vuelven a compartir misma perspectiva e instan al gobierno a que «se atenga a la normativa».

Actualmente la aplicación del decreto de Marzà se mantiene suspendido cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV) argumentando, entre otras cuestiones, que se trata de evitar que los alumnos vean «disminuidos» sus derechos en cuanto a idiomas.

«Tenían cinco días para presentar alegaciones - comentó el Presidente de Concapa en alusión a Conselleria- y no hemos visto novedad alguna».

En cuanto a la misiva que recibió la Comunitat la semana pasada por parte del Ministerio para conocer si se habían cumplido las promesas que se habían comprometido por escrito, tampoco ha habido contestación.

Según el secretario autonómico, Miquel Soler, «será respondida durante los próximos días».

Respecto a las dos cuestiones que preocupan al Ministerio -las descompensadas horas de inglés y la acreditación oficial de la lengua internacional-, Soler «resolvió» delante de la cámara únicamente la primera duda.

En cuanto a la segunda, continúa alegando que será «Conselleria la encargada de regular el procedimiento».

La cuestión es que el próximo -y cada vez más cercano curso 2017/2018- se aproxima y persisten los claroscuros de un decreto que trae polémica desde el día de su creación.