Los regantes temen que la marcha de Cañete a Europa paralice nuevos acuerdos

Las elecciones europeas pueden provocar grandes cambios en las política hídrica. Aunque aún está por confirmar, el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, se postula como uno de los más firmes candidatos a liderar la lista del PP en estos comicios y, si no es así, tratará de ganarse un puesto de comisario.

A pesar de que esta última opción haría posible que el ministro permaneciese un par de meses más en su cargo, entre los regantes valencianos preocupa mucho las consecuencias que conlleva este cambio. Arias Cañete ha demostrado que tiene sobrada experiencia en conseguir acuerdos en batallas políticas y su autoridad ha quedado más que demostrada con el acuerdo alcanzado en el plan de cuenca del Tajo.

Cerrado el asunto del Tajo- Segura, la tensión se ha trasladado al plan de cuenca del Júcar. Por un lado, debe resolver el conflicto que ya puede calificarse como histórico entre los regantes de Valencia y los manchegos. Los puntos más conflictivos son el uso del embalse de Alarcón y la sobreexplotación a la que está sometido el acuífero de la Mancha oriental.

Por otro lado, el ministro tiene ante sí el reto poner en marcha el Júcar- Vinalopó para lo que tiene que conseguir el acuerdo entre los regantes alicantinos y los valencianos.

Las conversaciones se han iniciado. Durante el periodo de alegaciones todos han mostrado claramente su postura y, a no ser que exista un excelente mediador, parecen irreconciliables.

«Si ahora se produce un cambio de ministro, probablemente cambiará también su equipo de confianza», «volverá a iniciar una ronda de encuentros con las diferentes asociaciones», «será casi como volver a empezar», apuntaban ayer los regantes.

Lo cierto es que todos los agentes implicados, a excepción de Cañete, coincidieron en la segunda jornada de la Cumbre del Agua que Casa Mediterráneo celebró en Valencia. Estaba incluso el vicepresidente del Consell y conseller de Agricultura, José Císcar. Sin embargo, no se estableció diálogo entre ellos. Es más, todos negaron que fuese a producirse una reunión.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García- Margallo, inauguró esta jornada. Aunque no se refirió al caso concreto de la Comunitat, aseguró que la «diplomacia del agua» va a ocupar buena parte de las agendas de los países. Posteriormente, en un acto al que acudió el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, insistió en la importancia de la participación en las elecciones europeas para evitar el ascenso de partidos antisistema o xenófobos.