«Morir en casa siempre es mejor opción que en un hospital»

La Razón
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«Morir en casa siempre parece mejor opción que hacerlo en un hospital, de ahí la importancia de la Unidad de Atención Domiciliaria que creó La Fe hace ya quince años» afirmó su máximo responsable, el doctor José María Fernández. El especialista en oncología infantil realizó estas declaraciones durante la V Jornada Actualización Pediátrica celebradas en el Hospital Casa de Salud.

La primera ponencia trató sobre la «Interacción del pediatra con la Unidad de Oncología pediátrica», y en ella se llegó a la conclusión de que convivir en casa con el niño que se despide puede generar menos complicaciones para los familiares. Fernández reclamó «el cuidado de los cuidadores». Los miembros de los equipos pediátricos «dependen mucho de su consistencia y deberían considerarnos como grupos de riesgo y facilitarnos el apoyo psicológico que necesitamos», resaltó.

Según el responsable de la Unidad de Pediatría en el Hospital Casa de Salud, Leandro Picó, no siempre están claros los casos de cáncer. Hay que hacer pruebas que pueden conllevar mucho estrés para los familiares ante una sospecha de cáncer, por lo que «nos parece importantísimo que se ayude a los niños terminales desde sus casas».

Para Picó, la colaboración del Hospital Casa de Salud con la Asistencia Domiciliaria a los niños oncológicos debe ser «total» y esperan que «no se acabe ahí» y que el niño mantenga el contacto con el pediatra de toda la vida, que participe en su tratamiento, no sólo en los enfermos terminales, si no en los niños diagnosticados que llegan a curarse. «Y cuanto más cerca de su vida normal esté ese niño, mejor», concluyó.

Por otra parte, directora de las Jornadas y pediatra del Hospital Casa de Salud, la doctora Eva Carvajal, instó en que es «fundamental» que el pediatra pueda estar, desde el principio de la enfermedad oncológica, involucrado en el tratamiento y seguimiento de los niños con cáncer.

Las unidades de hospitalización a domicilio han facilitado que el pediatra general tome parte en el cuidado del niño no siendo ya un mero observador que solo intervenía cuando los padres decidían el fallecimiento de su hijo en el domicilio, teniendo que afrontar la perdida de confianza de los padres al haber estado al margen de todo cuidado y relación con el niño. Además, puede ayudar al entorno familiar para que el duelo sea llevado lo mejor posible.