PP y Cs reprochan a Ribó y Gómez que solo les preocupen los cargos

La negativa de Compromís a crear una vicealcaldía para la socialista retrasa el pacto

Los grupos municipales de la oposición en el Ayuntamiento de Valencia PP y Ciudadanos (Cs) reprocharon ayer al alcalde, Joan Ribó, y a la portavoz del PSPV-PSOE, Sandra Gómez, que solo les preocupen los cargos en las negociaciones para la formación de gobierno en la ciudad. Las negociaciones entre las formaciones que conforman el gobierno local están estancadas debido a la negativa de Compromís a crear una vicealcaldía para el grupo socialistas.

La portavoz del PP, María José Catalá, sostuvo que «la batalla de protagonismos augura una legislatura convulsa y de desgobierno» y, según el portavoz de Cs, Fernando Giner, «todo es una cortina de humo para distraer la atención, mientras se reparten de manera opaca el pastel de las empresas municipales y organismos autónomos». A su juicio, Compromís y PSPV «están haciendo un flaco favor a la clase política, ya que su única preocupación son los cargos y su posición en el organigrama» y lamentó que «casi un mes después de las elecciones la tercera capital de España se encuentre bloqueada y sin gobierno».

Denunció que «las negociaciones en el Teatro Rialto ponen en evidencia que el ‘cómo’ y el ‘qué’ solo eran una excusa de cara a la toma de posesión de Ribó como alcalde porque lo único que les importa de verdad es la vara de mando y la vicealcaldía».

Advirtió que el desgobierno se traducirá «en inestabilidad cuyos perjudicados van a ser los valencianos» y aseguró que ya está teniendo consecuencias, porque las becas para 75 jóvenes que tenían que empezar a realizar prácticas en el Ayuntamiento «están en estos momentos en el aire».

Por contra, la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, cree que las cosas «van razonablemente bien» en la negociación para la formación de gobierno en el Ayuntamiento de Valencia, por lo que ayer no se mostró partidaria de interferir en el proceso, porque al final llegará «donde tiene que llegar».

Opinó que en ocasiones el silencio sobre algunas cuestiones «puede ser terapéutico, a la vez que elocuente», porque cuando uno expresa una inquietud «lo que hace es abocar su angustia sobre los demás».