Presidente, no lo entiendo

Creo que la iniciativa de Ximo Puig nunca se hubiera producido en plena campaña electoral. Por algo será

La Razón
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Creo que la iniciativa de Ximo Puig nunca se hubiera producido en plena campaña electoral. Por algo será

No lo esperaba. La verdad, no esperaba que el presidente de todos nosotros, de todos los valencianos, se apresurara, nada más ser reelegido, a ofrecerse a su homólogo catalán, el amagado golpista Qim Torra, para restablecer unas relaciones que oficialmente ni siquiera están rotas. Evidentemente, éste ha tardado un suspiro «no s'ha jodido, que dicen en mi pueblo» en aceptar la propuesta de Ximo Puig.

No me creo que el Molt Honorable no sea consciente que su movimiento en estos momentos traslada la percepción de legitimar a Torra en su actitud frente al estado, a la Constitución y a las Leyes. Tampoco quiero pensar, no lo creo, que incluya esa intención.

Por más que las declaraciones las haya formulado a la TV3, la mayoría de los valencianos no nos merecemos ese paso, todavía menos cuando fue aquél quien protagonizó con su ausencia el desplante en el cónclave empresarial valenciano-catalán para analizar y reclamar las insfraestructuras del corredor mediterráneo.

Presidente, no entiendo, o no las encuentro, las razones para esa iniciativa. No percibo ninguna reclamación de la sociedad valenciana en ese sentido, ni veo la necesidad. De ahí que recuerde las palabras de los clásico «lo innecesario, aunque cueste sólo un céntimo, es caro».

Es verdad que, a tan sólo unos días de la toma de la investidura, los riesgos son menores, pero esta decisión no la hubiera tomado en plena campaña electoral. Por algo será. Así es la vida.