Puig desea la incorporación para desactivar a Podemos en Les Corts

La crisis en la formación morada retrasa la remodelación del Consell que quiere Montiel

Los líderes el Consell, Ximo Puig y Mónica Oltra, discrepan sobre los cambios en el Ejecutivo
Los líderes el Consell, Ximo Puig y Mónica Oltra, discrepan sobre los cambios en el Ejecutivo

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, es el único del Consell interesado en llevar a cabo una remodelación para incorporar a Podemos en el Gobierno. Sería la mejor forma de garantizar la estabilidad en Les Corts, aseguran fuentes cercanas a Presidencia, que inciden en la necesidad de que en los próximos años se pueda transmitir una imagen de «sensatez y estabilidad» capitaneada por los socialistas. El deseo de Puig contrarresta con la negativa de Compromís, que no está dispuesta a compartir protagonismo con otra formación cercana y con la que se confunde socialmente. En alguna ocasión Mónica Oltra ha comentado públicamente su escepticismo ante la propuesta, especialmente por la ruptura en el equilibrio que ahora se ha establecido entre los cargos públicos.

No parece que los cambios se vayan a realizar de inmediato. Ni siquiera para cubrir las plazas de los que fueron cesados la pasada semana. Las modificaciones en el segundo escalón podrían conllevar la reestructuración de algunos departamentos de Presidencia que ahora, o no funcionan o no han desarrollado el papel que se esperaba. La pequeña crisis se daría en las próximas semanas. Pero la gran remodelación no se espera hasta pasado el mes de septiembre, fecha en la que Podemos puede tener adelantado su programa para llegar al Consell.

En el nuevo Ejecutivo no da la impresión que Montiel pudiera ocupar el cargo de conseller de Economía. Hay muchas reticencias entre los socialistas, que no ven cómo la formación morada podría negociar con los empresarios los temas de la agenda diaria. Pero además, Compromís no estaría dispuesta a ceder este área, aunque todo apunta a que Climent ya ha sido amortizado.

Por otro lado, Mónica Oltra podría dejar la Conselleria de Igualdad, donde la gestión «quema» cada día en una situación en la que la infrafinanciación no permite grandes alegrías o, al menos, esa es la opinión de algunos de sus asesores, aunque ella insiste en «el compromiso adquirido con los ciudadanos».

Otra de las críticas es la necesidad de cambiar la estrategia parlamentaria. Muchos señalan que hay que «empezar a legislar» y abandonar «el discurso victimista» basado en criticar una política que, dicen, «ya está amortizada»