Ribó estudia rebajar el sueldo a los ediles del PP que dejen el grupo y pasen a ser no adscritos

La Razón
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El alcalde de Valencia, Joan Ribó, admitió ayer que estudia la posibilidad de rebajar el sueldo de aquellos concejales del PP que abandonen el grupo para a ser no adscritos. Según dijo, la decisión no es fruto de una venganza política, sino que responde a la lógica que establece que, a menos responsabilidad y trabajo, menos salario.

En este sentido, recordó que, a pesar de que el Ministerio de Hacienda fijó en 25 el número máximo de ediles que podían cobrar por «dedicación exclusiva», el Ayuntamiento «hizo un esfuerzo; un arreglo interno» y aumentó ese número a 32 (todos menos uno). No obstante, ayer declaró al respecto: «Evidentemente eso se puede cambiar (...) Es una cosa que tenemos en la recámara. Lo hemos empezado a estudiar porque nos ha parecido una posibilidad real que haya personas que no quieran dejar el acta y pasen a ser no adscritos (...) Pero lo que quiero aclarar es que no lo hacemos porque queramos ir contra el PP». Ribó añadió que «es cierto» que tiene potestad para hacerlo y justificó esa posibilidad en que «un edil de un grupo que pasa a ser no adscrito hay cosas que no puede hacer, como estar en las empresas públicas.

En cuanto al posible despido de uno de los asesores del grupo municipal que está siendo investigado, Luis Salom, el alcalde anunció que, después de conocer que, tras declarar ante el juez, este seguía manteniendo la condición de lo que antes se consideraba imputado, el Ayuntamiento da por hecho su marcha.

Salom, despido fulminante

Ribó dijo haberse puesto en contacto con la portavoz provisional del grupo municipal popular, Maria Angels Ramón-Llin, a la que pidió el cese de Salom, pero que no obtuvo respuesta de esta. Por ello, la Junta de Gobierno Local ratificará hoy el despido del polémico asesor. «Si no lo hace ella, lo haremos nosotros», sentenció.

Sin embargo, fuentes del PP calificaron de «precipitado, injusto y arbitrario» el anuncio de Ribó, pues «no respeta ni la presunción de inocencia, ni el derecho a la defensa, ni los tiempos del procedimiento judicial», ya que, según apuntaron, no existe ninguna resolución o auto del juez que cambie la situación judicial del asesor.

Asimismo, estas mismas fuentes señalaron la posibilidad de que el despido de Salom «podría comportar una ilegalidad y declararse improcedente por no estar motivado».