Ribó readmite a los asesores del PP por miedo a prevaricar

La Junta de Gobierno municipal los repuso en el cargo después de rechazarlo el día anterior

El alcalde no consiguió el apoyo del servicio jurídico municipal
El alcalde no consiguió el apoyo del servicio jurídico municipal

El Ayuntamiento de Valencia va a reponer en sus cargos y sus funciones a los asesores y funcionarios del grupo municipal popular que fueron suspendidos de empleo y sueldo tras quedar en calidad de investigados por el supuesto blanqueo en el seno del PP local, en el caso Imelsa.

El Consistorio desiste así de su empecinamiento por no hacer extensible al resto de asesores la sentencia de Lo Contencioso Administrativo 5 que declaró nula la suspensión en el caso del asesor Luis Salom y ordenó su reingreso. Esta sentencia fue dictada el 31 de mayo de 2016 y siete días más tarde el servicio jurídico del Ayuntamiento recomendó no recurrir, no porque no sea viable procedimentalmente el recurso (como alegó el concejal de Personal), sino porque existían escasas probabilidades de éxito y ello hubiera comportado otra condena en costas.

El resto de asesores suspendidos pidió la extensión de la sentencia, algo a lo que el alcalde Joan Ribó se negó en un primer momento, aunque ayer hubo finalmente de ceder ante las advertencias del servicio jurídico de que los asesores iban a ganar, uno tras otro, la causa en los tribunales. Además, ningún letrado del jurídico quiso emitir informe avalando el no hacer extensiva la sentencia. Incluso advirtieron de la posibilidad de que el Gobierno municipal incurriera en prevaricación.

En un comunicado, el Consistorio informó de que el equipo de gobierno «ha hecho hasta donde ha podido para limpiar la institución», y responsabilizó a Rajoy y Bonig a los que pide que «actúen y cumplan su palabra de limpiar las instituciones de su propia corrupción»

Tras la decisión y a pesar del silencio que siempre ha mantenido el PP en este caso, el portavoz Eusebio Monzó manifestó ayer que «se repone una injusticia cometida con ellos por parte del alcalde Joan Ribó y los concejales del tripartito» y añadió que «Ribó se ha visto obligado a corregir su cacicada» tras la sentencia judicial que lo dejaba muy claro».