Acuerdo en blanco tras 20 días para entenderse entre PP y Vox

Los de Abascal pasaron a la oposición y guardan silencio mientras el PP dice que «no ha habido incumplimientos».

El concejal de Vox, Javier Ortega Smith, y el alcalde Martínez-Almeida
El concejal de Vox, Javier Ortega Smith, y el alcalde Martínez-Almeida

Los de Abascal pasaron a la oposición y guardan silencio mientras el PP dice que «no ha habido incumplimientos».

Hoy concluyen los veinte días que se dieron PP y Vox para cerrar un acuerdo que determinase qué sillones «de gobierno» ocuparían finalmente los de Abascal en el Ayuntamiento madrileño y el supuesto acuerdo sigue en blanco. Los populares ayer manifestaron que «no ha habido ningún tipo de incumplimiento porque realmente no ha habido acuerdo ni negociación más allá del que se hizo en la investidura», es decir, el que se rubricó el 15 de junio. Vox no ha querido pronunciarse.

La «pelea» entre PP y Vox en el Ayuntamiento se desencadenó el pasado 16 de junio, cuando el actual alcalde, José Luis Martínez Almeida, firmó el decreto de la nueva organización del gobierno municipal sin que los de Abascal figurasen en ninguna concejalía. Al parecer, el alcalde pretendía ofrecer concejalías delegadas a los de Abascal, que Vox interpretó como «de segunda fila». Fue entonces cuando el portavoz de Vox, Ortega Smith, publicó en las redes sociales una advertencia: «Nosotros cumplimos los pactos. Si otros no cumplen los acuerdos suscritos por los dos, serán los responsables de las consecuencias. Los madrileños demandan seriedad». Las consecuencias desde entonces han sido que en la Asamblea de Madrid, la negociación de un futuro gobierno autonómico ha estado bloqueada con los populares casi a la misma vez que se anunciaba el paso a la oposición por parte del concejal Javier Ortega Smith, a la vez que Vox hacía público el acuerdo de investidura en el que se hablaba específicamente de «concejalías de gobierno».

De este modo, tener concejalías delegadas implicaría depender de otras áreas en las que el control lo tienen PP o Cs y no ejercerían el control en igualdad de condiciones que sus supuestos socios de gobierno.

Que Vox pase a la oposición y ejerza este papel en la práctica, supone que Martínez-Almeida pueda tener más dificultades para sacar adelante algunas iniciativas ya que entre PP y Cs suman un total de 26 concejales, una cantidad insuficiente para aprobar acuerdos o propuestas de pleno, ya que la mayoría está en 29 concejales.

Martínez-Almeida ha llegado a recurrir a la Ley de Capitalidad para dar encaje al acuerdo con Vox y defender que no ha habido incumplimiento alguno por su parte. «Si el punto de discrepancia» con Vox es un posible nombramiento en concejalías de Gobierno, ello «ha de ser interpretado en derecho» amparándose en el artículo 7 de dicha ley aseguró que son órganos de gobierno municipal «deliberante de representación política el Pleno, y además serán ejecutivos de dirección política y administrativa el alcalde...Y los concejales...».