Amenaza «okupa»

El edificio de la calle Pez, número 21 está «okupado» por el colectivo Patio Maravillas desde 2010
El edificio de la calle Pez, número 21 está «okupado» por el colectivo Patio Maravillas desde 2010

Los antisistema del Patio Maravillas advierten a Botella de que «tomarán» un edificio público antes de las elecciones si no les dan gratis un espacio de 3.000 m2

Ante el inminente desalojo que sobrevuela el edificio de la calle Pez 21 que «okupa» el colectivo Patio Maravilla, sus miembros han optado por la vía de la amenaza y la coacción para asegurar su supervivencia. Los portavoces del colectivo anunciaron ayer que «tomarán» un edificio público de la capital antes de las próximas elecciones autonómicas y municipales si antes del 1 de mayo las administraciones no les han cedido un espacio con las características necesarias para poder seguir desarrollando en él sus actividades. Un espacio que, según ellos mismos explicaron al concejal de Centro, David Erguido, el pasado otoño, se corresponde al de un inmueble de «al menos» 3.000 metros cuadrados.

El colectivo, que se creó en 2007 tras okupar un inmueble en la calle Acuerdo 8, recibió el aviso de desalojo hace un año cuando la inmobiliaria Nivel 29 adquirió el edificio de la calle Pez número 21 –al que se habían trasladado tras ser desalojados del anterior–, se reunió con ellos para buscar una solución pacífica a su retirada ya que planean construir un alojamiento juvenil en dicha ubicación. Sin embargo, el pasado 15 de septiembre y después de varios desencuentros, Nivel 29 optó por la vía judicial y denunció la ocupación ilegal del edificio ante el juzgado, que ahora tramita el desalojo.

Inmediatamente el colectivo comenzó a movilizarse tanto jurídica como políticamente para tratar de parar el desalojo y, así, «okuparon festivamente» la Junta de Distrito Centro en octubre para lograr una reunión con el concejal David Erguido. En el encuentro, el Patio Maravillas pidió que el Ayuntamiento de Madrid les cediese un espacio similar al que «okupan» en la calle Pez para continuar con sus actividades culturales y talleres varios, además de un bar ilegal, que llevan a cabo actualmente. El objetivo es lograr un convenio similar al firmado por el Centro Social Tabacalera que consiguió que el Ministerio de Cultura les cediese legalmente el edificio que «okupaban» en la plaza de Embajadores.

Constituir una asociación

Sin embargo, a diferencia de los de Tabacalera, Patio Maravillas no está constituido como asociación, lo que dificulta la posibilidad de obtener cesiones o subvenciones al alquiler por parte de las administraciones públicas. Así se lo comunicó Erguido, que les sugirió que formasen una asociación, alquilasen un local que incluso podría ser a bajo coste de la EMVS y pidieran como tal las subvenciones o cesiones que fuesen posibles. Igualmente, les conminó a presentar su memoria de actividades que acredite que el interés social de su labor es tan relevante como para que le consistorio les ceda, por encima de a otras asociaciones, un espacio público.

Para ello les trasladó al Área de Participación Ciudadana donde, según asegura el colectivo, les enviaron un correo afirmando que en el distrito centro no hay locales públicos con las características que ellos requieren. Ante esto, el colectivo Patio Maravillas optó por organizar una concentración el pasado lunes que terminó con la «okupación» de un edificio público en la calle Hermanos Álvarez Quintero que está destinado a ser el futuro Museo Mingote alegando que el Ayuntamiento «miente» al decir que no hay espacios disponibles. De este lugar fueron desalojados en apenas dos horas por la Policía por motivos de seguridad ya que se encuentra cerca del domicilio del ex ministro de Justicia y ex alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón.

Con este panorama, el Patio Maravillas organizó ayer una rueda de prensa en la que presentaron una «hoja de ruta» para que el Ayuntamiento no vuelva a «ningunear» al colectivo y se reúna con ellos cuanto antes para buscar un emplazamiento alternativo a la calle Pez 21. «Estas reuniones tienen que concluir en una solución materializable antes del 1 de mayo y si esto no sucede el Patio, junto con la ciudadanía, haremos lo que consideramos que es legítimo: tomaremos antes de las elecciones municipales un edificio de titularidad pública en el que el proyecto del Patio pueda seguir con sus actividades», declararon.