AZCA, libre de ruidos en un año

Una reivindicación histórica de los vecinos de Tetuán podría estar cumplida en un año. Desde septiembre el Ayuntamiento de Madrid está manteniendo reuniones con los comerciantes, los empresarios y los residentes del área de Azca. Unos encuentros que tienen como objetivo acordar las líneas de renovación de un espacio de gran importancia para la capital y que podría culminar, si los plazos del Consistorio se cumplen según el calendario previsto, con la declaración de la manzana de 20 hectáreas entre Raimundo Fernández Villaverde, Orense, General Perón y el paseo de la Castellana como Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE) en diciembre de 2014.

El «Proyecto Azca» no sólo se ha marcado como objetivo la solución a este problema vecinal, la reforma de este área (por la que transitan cada día alrededor de 120.000 personas, de las que 23.000 trabajan en las oficinas y comercios de la zona) también prevé la mejora de la permeabilidad y visibilidad de todo el ámbito que, según explicaron fuentes del Ayuntamiento que dirige Ana Botella, se someterá a una revisión de su diseño para hacerlo más seguro, mejorar los accesos a la plaza, la ampliación de los espacios de estancia que podrían quedar casi diáfanos, la reestructuración de los pasadizos existentes bajo los edificios –calles subterráneas de casi 7,5 kilómetros de longitud– y la conexión visual directa entre el Cercanías y la Castellana a nivel de la superficie. Además, el plan director de actuaciones en esta manzana (que estará listo en el primer semestre de 2014) podría pasar por dar nuevos usos a los espacios públicos en los que se crearán zonas de utilidad lúdico-recreativa, espacios infantiles y zonas multiuso. En su elaboración no sólo han participado vecinos particulares, sino que también los propietarios o responsables de grandes negocios y edificios en este área como Pontgadea (Torre Picasso), Holiday Inn, Moda Shopping, Mapfre, Torre Europa, Ahorro Corporación, Mutua Madrileña, Metrovacesa o, entre otros, los de El Corte Inglés, han formado parte de unas reuniones de trabajo en las que se ha apremiado al Ayuntamiento a actuar con carácter urgente en el entorno de Azca.

¿Habrá cierre noctuno?

Tras reunirse con los propietarios de los número 6 al 24 de la calle Orense, representados por la asociación Comunazca, el área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad de la capital elaboró un plan contra el ruido que está en marcha desde hace algo más de un mes. A mediados de noviembre técnicos municipales instalaron en la zona unos monitores de ruido a fin de realizar mediciones de los niveles acústicos que soporta la zona y los que tanto protestan los residentes. Estos monitores están ya a punto de ser retirados puesto que, entre enero y febrero, está previsto que se inicie el análisis de estas mediciones y la evaluación de los niveles de ruido de la manzana empleando para ello un modelo especial de cálculo. Con estos resultados se elabora el Plan Zonal Específico y la delimitación de la ZPAE, unos trabajos que, según explicaron fuentes municipales, podrían iniciarse en las primeras semanas de marzo y estar concluido dos meses después. Los informes previos del proyecto podrían estar listos en junio para su aprobación inicial durante el verano, fecha en que se someter a información pública. Como paso previo a su aprobación definitiva a finales de año, el informe –en el que ya estarán incluidas las alegaciones y modificaciones pertinentes– entrar en octubre en la Comisión de Control y Seguimiento del ruido.

Pero la única solución al problema del ruido en este área que integra zona residencial, empresarial y comercial no será la de su catalogación como zona ZPAE. Comunazca también solicitó a Medio Ambiente el cierre nocturno de algunos accesos al complejo el pasado mes de octubre. Un proyecto sobre el que ya existe un borrador que está siendo analizado entre representantes de los vecinos y técnicos de protección civil y sobre el que la Dirección General de Emergencias «ya ha señalado los principales condicionantes para garantizar la seguridad en la zona en cuanto a evacuación y acceso de servicios de emergencias», informaron fuentes municipales. De cumplirse, estas condiciones de accesibilidad de los servicios de emergencia y de seguridad en cuanto a la evacuación salvarían gran parte de los actuales inconvenientes en cuanto a los cerramientos de algunas zonas conflictivas de la manzana y las comunidades de propietarios podrían iniciar sus proyectos.