Carmena ensaya nuevos cortes de tráfico

La alcaldesa ha contratado una herramienta que simula y analiza las consecuencias de los cambios en la movilidad de la ciudad.

Con esta aplicación informática, el Ayuntamiento podrá averiguar hasta dónde llegarían las colas de los atascos por un cambio en la circulación
Con esta aplicación informática, el Ayuntamiento podrá averiguar hasta dónde llegarían las colas de los atascos por un cambio en la circulación

La alcaldesa ha contratado una herramienta que simula y analiza las consecuencias de los cambios en la movilidad de la ciudad.

Que la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quiere desterrar los coches del centro de la capital no le es ajeno a nadie. Crear nuevas áreas de prioridad residencial (APR) o reducir el número de carriles en la Gran Vía son algunas de las medidas que ha anunciado para templar el tráfico en el distrito y mejorar la calidad del aire. Podría parecer que, a la luz del desigual éxito de los cortes de tráfico puntuales aplicados por el equipo de Carmena –como los atascos del Día sin Coches o la avalancha de multas en la implantación de la nueva APR de Ópera–, el equipo de Ahora Madrid apenas estudia la repercusión de las medidas de movilidad que quiere aplicar. Sin embargo, cuentan con una herramienta que permite hacer simulaciones de las incidencias viales desde un desvío por obras en una intersección a lo que supondría en los próximo 3 años reducir un 6% el número de vehículos que circulan por la Gran Vía.

Esta semana, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento ha aprobado el contrato de servicios para el empleo de modelizaciones en materia de movilidad por un gasto plurianual de un millón de euros. Se trata de una aplicación informática que permite, mediante la introducción de todos los datos que recaba el consistorio en materia de movilidad –desde las estaciones de calidad del aire a las afluencias de tráfico detectadas por la Policía Municipal–, estudiar de antemano cómo afectaría cada mínimo cambio en las calles de la capital.

De hecho, ya tienen trabajo pendiente, puesto que en el contrato de servicios se prevé hacer modelos de la implantación de nuevas Áreas de Prioridad Residencial, analizar las actuales APR y estudiar el efecto de las modificaciones de capacidad de los viarios como la reducción de carriles en arterias principales, así como la afección de los protocolos de calidad del aire.

«Se puede analizar de forma micro, con afección por ejemplo a una intersección, o de forma macro en la que se carga una situación prolongada en el tiempo y podemos ver cómo afectaría a la movilidad de toda la ciudad», explica Ana Rosa Llorente, jefa del Departamento de Planificiación de la Subdirección General de Movilidad y Transporte del Área de Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Madrid. Así se hizo con los cortes de tráfico dominicales en el Paseo del Prado. «Una de las cosas que se aplicaron gracias al modelo fue la distancia a la que se debían situar las alertas para que los conductores pudiesen utilizar itinerarios alternativos o hasta dónde llegarían las colas en los semáforos debido a los cortes», detalla Llorente.

Reducción del tráfico

Mediante esta aplicación, el consistorio madrileño estudia qué obras se pueden realizar y también las medidas de tráfico y calidad del aire. De hecho, el Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2015-2020, que aprobó la anterior Corporación Municipal y el próximo año debe revisar el equipo de Manuela Carmena, incluye una reducción del 6% del tráfico en la ciudad. A esto se añaden los nuevos escenarios de calidad del aire según la estrategia aprobada por el Ayuntamiento este año y que implican la puesta en marcha de medidas de restricción de la entrada de vehículos en la almendra central con niveles más bajos de contaminantes que los anteriores, lo que también supone un nuevo cálculo de la incidencia de los picos de contaminación en la movilidad de la ciudad.

Para realizar estas simulaciones, la empresa adjudicataria cuenta con la información de 60 estaciones de aforos, además de aforos automáticos no permanentes, aforos direccionales, aforos manuales y medición de velocidades de recorrido. También se suman los datos de calidad del aire de las estaciones de medición de la ciudad.

Según el contrato aprobado esta semana, los trabajos que deberá realizar la empresa se centrarán en un análisis de la situación actual de los puntos detectados como conflictivos dentro del tráfico de la capital. Además, deberá evaluar las actuaciones que el Ayuntamiento ya tienen programadas, que se refieren al nuevo Plan de Calidad del Aire, la implantación de nuevas APR y el análisis del funcionamiento de las actuales Áreas de Prioridad Residencial y el estudio del efecto de las modificaciones de capacidad de los viarios. Carmena ha explicado en repetidas ocasiones que su intención es unificar todas las zonas por las que sólo pueden circular los residentes en el centro de la capital en una sola, que abarcaría también los barrios de Justicia y Universidad. Actualmente se encuentran en estudio estas dos nuevas APR que se consensuarian con los vecinos y comerciantes.

Asimismo, hace unos días en la semana de la Movilidad, la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, comentó que se estudiará reducir el tráfico en la Gran Vía, dejando sólo dos por sentido y ampliando las aceras para facilitar el tránsito de peatones.