Carmena quiere subir el IBI a empresas y familias

Manuela Carmena, en el Pleno del Ayuntamiento celebrado ayer
Manuela Carmena, en el Pleno del Ayuntamiento celebrado ayer

Ahora Madrid mantiene la subida de un 10% a las empresas con edificios de alto valor, según un documento remitido a los grupos.

El Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó en septiembre una moción para que los presupuestos de 2016 incluyeran una rebaja generalizada del Impuesto de Bienes Inmuebles tanto para los propietarios de viviendas como para las empresas. Sin embargo, los planes del Gobierno de Carmena no parece que encajen del todo con lo acordado por los grupos de la oposición en aquel pleno. Al menos eso es lo que se desprende del documento que Ahora Madrid envió este martes a los grupos municipales dando cuenta del acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno el 16 de este mes en el que se aprobaron las líneas fundamentales del presupuesto. En el texto de este acuerdo, el delegado de Economía, Carlos Sánchez Mato, propone que el IBI para 2016 se rebaje un 7% respecto al año 2015 en lo que afecta a las cuotas de inmuebles gravados a tipo general del impuesto, mientras que se aumente un 10 por ciento para los inmuebles gravados con tipos diferenciados. Eso implica que todas las viviendas, independedientemente de su valor catastral, verán rebajado un 7% su recibo de este impuesto el próximo año. Esto le sucederá también al 95% de los inmuebles de uso no residencial. La polémica se encuentra precisamente en el 5% restante de los edificios en manos de empresas. La oposición en bloque aprobó en el Pleno bajar el IBI a esta minoría de recibos un 2%. Ahora Madrid, por su parte, propuso para estos edificios una subida del 10%, lo que, a juzgar por el documento entregado esta semana a los grupos, será su posición definitiva. Que el Gobierno de Carmena no haya modificado su posición inicial no implica, sin embargo, que no se vea obligado a cambiarla en las próximas semanas, ya que para la aprobación de las cuentas de 2016 y de la ordenanza fiscal necesita el visto bueno del Pleno y, por tanto, el voto favorable de los nueve ediles socialistas, partidarios todos ellos de una rebaja del IBI generalizada.

Entre ese 5% de edificios que verán incrementado su recibo está el 5,56% de los inmuebles que actualmente son utilizados como oficinas, el 7,42% de los Edificios Singulares de la ciudad –una calificación en la que se inscriben inmuebles como el Museo Sorolla, la Bolsa de Madrid o el Senado– , el 8,53% de los edificios destinados a actividades vinculadas con la Sanidad, el 0,17% de los almacenes, el 2,75% de los usos comerciales, el 5,73% de los inmuebles de ocio y hostelería, un 8,05% de los edificios industriales y un 2,58% de los usos deportivos.

Dentro de estas líneas fundamentales de los presupuestos, Sánchez Mato también incluye una medida que significará, en el caso de que se transcriba de este modo en la ordenanza fiscal, que muchas familias numerosas terminen pagando más IBI a partir de enero. Lo que aprobó el Ejecutivo municipal el 16 de octubre fue reducir la bonificación de este impuesto «a un único tramo para viviendas de valor catastral hasta 204.000 euros». Hasta ahora, existían tres tramos para ser beneficiario de esta bonificación: hasta 204.000 euros de valor catastral, la bonficación oscilaba entre el 60% para los inmuebles de categoría general y el 90% para los de categoría especial; desde 204.000 hasta 408.000 euros de valor catastral, con una bonficación del entre el 20% y el 30%; y para los de valor catastral superior a 408.000, con bonificación entre el 4% (categoría general) y el 7% (categoría especial). De esta forma, la propuesta de Sánchez Mato dejaría sin posibilidad de bonficación a las familias numerosas de los dos tramos superiores, lo que se traducirá en una subida indirecta del impuesto.