Carmona intenta poner a Carmena líneas rojas

Los socialistas aseguran que no aún no hay acuerdo

El candidato del PSOE a la Alcaldía de Madrid, Antonio Miguel Carmona
El candidato del PSOE a la Alcaldía de Madrid, Antonio Miguel Carmona

A pesar de que a estas alturas nadie duda de que el pacto de la izquierda en el Ayuntamiento de Madrid es una realidad, el PSM ha decidido aprovechar al máximo su condición como pieza indispensable para hacer posible que Manuela Carmena, candidata de Ahora Madrid se convierta en alcaldesa de la capital. Por ello, los socialistas, con Antonio Miguel Carmona a la cabeza, no quieren ser menos que otros partidos y también quieren establecer sus propias líneas rojas antes de escenificar su apoyo a Carmena para que se haga con la alcadía de Madrid.

Así lo anunció ayer en una rueda de prensa Mercedes González, concejala electa del grupo municipal socialista, que subrayó que a pesar de lo que se cree aún no hay cerrado ningún acuerdo y que «las negociaciones están siendo lentas». Y es que según las palabras de la socialista, a su partido le importa más el hecho de que llegue a la alcaldía un «programa coherente» que quién sea el encargado de dirigir el Ayuntamiento. Por todo ello los socialistas apoyarán a Manuela Carmena siempre y cuando ésta se comprometa a llegar a un acuerdo para llevar a cabo un programa urgente de creación de empleo en la Villa de Madrid que se lleve a cabo a través de la rehabilitación de 120.000 infraviviendas de la capital, medida por la que, según los cálculos de los socialistas, podrían generarse unos 65.000 puestos de trabajo. Además, el grupo socialista cree que es necesario que los demás partidos establezcan acuerdos para garantizar la puesta en marcha de programas dirigidos a fomentar el empleo. Hace unos días el cabeza de lista, Antonio Miguel Carmona, marcó otra línea roja: la creación de una oficina antifraude, condición «a la que debe comprometerse todo grupo que aspire al apoyo del PSOE».

De esta manera, Carmona y su equipo quieren dar un golpe sobre la mesa y dejar claro que a pesar de su particular batacazo electoral en el que han pasado de 15 a 9 escaños, son determinantes a la hora de impedir que Esperanza Aguirre se haga con la alcaldía de Madrid gracias a un acuerdo con Ciudadanos.

Por su parte, Carmona respaldó ayer en el programa «Al Rojo Vivo» las declaraciones de González y confesó que, a pesar de lo que todo el mundo ya da por hecho, aún no ha decidido «a quién apoyar y a quién votar», y añadió que «con Manuela Carmena no tengo ningún problema, me parece magnífica como persona», pero «yo me debo a los votantes a pesar de que me lleve muy bien con Manuel Carmena». Parece que el candidato socialista no quiere aún mostrar todas sus cartas, a pesar de que parece que su hoja de ruta está marcada desde que se conoció el resultado de las elecciones del 24 de mayo y de que aún no ha sabido decir algún aspecto que le separe de Ahora Madrid. «Es normal que el que vaya a ser alcalde quiera llegar a un acuerdo cuanto antes, pero nosotros aún no lo hemos visto», declaró Carmona intentado dejar la duda en el aire.

Lo cierto es que después de haber dejado el grupo municipla socialista en nueve concejales (frente a los quince que tenía hasta ahora), la entrada de Carmona en el próximo Gobierno municipal de Madrid es la mejor tabla de salvación de Carmona de cara a un partido, actualmente dirigido por una gestora, que en los próximos meses se enfrentará a la celebración de un congreso regional para elegir a su nuevo líder.