Dos de Mayo: a la espera del «levantamiento» político

Un presidente en funciones, los últimos cuatro ausentes y tres nombres que se posicionan en los principales puestos. La jornada fue festiva pero tensa

Un presidente en funciones, los últimos cuatro ausentes y tres nombres que se posicionan en los principales puestos. La jornada fue festiva pero tensa.

Celebración atípica del Día de la Comunidad en los actos institucionales. El 2 de mayo de 1808 se libró una sangrienta batalla en la Puerta del Sol; ayer, 210 años después, en el mismo escenario, la batalla fue de índole política. Un presidente en funciones y varios candidatos del PP a ocupar el cargo en el gobierno autonómico y en la dirección regional del partido; muchos alcaldes populares con el corazón en vilo, porque su futuro depende de quién sea el elegido para decidir los cabeza de lista; abundante presencia de todos los partidos, a la espera de este primer «levantamiento» político; encuestas de infarto para unos y de contenida satisfacción para otros; ausencia de los últimos cuatro presidentes de la Comunidad y corrillos donde se hacían quinielas sobre nombres de candidatos y resultados electorales. Lo dicho, una celebración atípica, con más invitados que en ocasiones anteriores. Nadie quería perderse el participar de este clima de cierta tensión y ansiedad.

Antes de comenzar el acto de entrega de condecoraciones, corrillos de medios de comunicación a la búsqueda de la primeras declaraciones de los líderes de los partidos. La dirección nacional del PP quiso dar apoyo a este acto institucional y designó como enviados especiales a Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal, Javier Maroto y Pablo Casado. Por el PSOE, su secretario general, Pedro Sánchez; por Podemos, Íñigo Errejón, quien ya se ve como presidente, y luego los líderes regionales y portavoces en la Asamblea: Osorio (PP), Ángel Gabilondo y José Manuel Franco (PSOE), Ruíz-Huerta (Podemos) e Ignacio Aguado (Ciudadanos). Y en el banco de la primera fila de políticos, la delegada del Gobierno (Concepción Dancausa), la presidenta de la Asamblea (Paloma Adrados), la alcaldesa de Madrid (Manuela Carmena) y los portavoces del Ayuntamiento.

Pablo Casado, Pedro Rollán y Juan Antonio Gómez Angulo eran los tres hombres del PP barajados ayer para los puestos de: presidente de la Comunidad hasta final de la legislatura, candidato en los comicios del próximo año y presidente del partido en Madrid.

De Gómez Angulo dicen que no está en la agenda de Rajoy; Pedro Rollán quizá sea el elegido para presidir el gobierno regional hasta que se celebren las elecciones, y Pablo Casado, es el único que está en las tres opciones, aunque, ayer, algunos apostaban por él como nuevo presidente regional del partido, candidato a la Comunidad o al Ayuntamiento de la capital. Cuando se le dice que tiene perfil de alcalde, él, con cierta ironía, contesta: «Qué va. No hay nada de nada. Nada se ha decidido». Y por opinión de otros compañeros del partido, aseguran que Rajoy aún no ha tomado la decisión y que tardará unos días en hacerlo, aunque puede que al final decida que, quien resulte elegido para gestionar el gobierno de la Comunidad hasta final de legislatura, sea el cabeza de lista electoral.

Por cierto, una persona allegada a le ex presidenta contaba que Cifuentes «está muy tocada, muy dolida con la prensa, la oposición y hasta con determinadas personas de su propio partido, porque nadie ha pagado más caro sus errores que ella misma».

Como si su nombre envenenara los sueños de futuro, Cristina Cifuentes hizo buena la letra del tango: «Dicen que la distancia es olvido». En su discurso, el presidente en funciones del ejecutivo regional, Ángel Garrido, no hizo ninguna referencia a ella. Fue un discurso muy institucional, nada político, porque las circunstancias así lo exigían. Mientras, Alfonso Ussía, condecorado con la Medalla de Oro de la Comunidad, fue el único que en sus palabras de agradecimiento, recordó a Cristina Cifuentes, señalando que fue ella quien otorgó las distinciones a los que ayer fueron galardonados.

Las encuestas, protagonistas

Tras la entrega de galardones se procedió a la recepción-cóctel, que es donde, de forma distendida, los corrillos se empelan en animadas tertulias. Y las protagonistas fueron las encuestas publicadas ayer mismo, que a algunos les llenaron de desazón, y a otros, de ilusión. Esos sondeos señalan el retroceso del PP, aunque sus representantes echaban mano ayer del socorrido: «Lo importante son las encuestas que dictan las urnas. Seguiremos trabajando duro», que es lo que suelen hacer todos, cuando las tendencias no les son favorables. Los sondeos dan como ganador a Ciudadanos. Y ayer, algunos del partido naranja no cabían en sí de gozo, aunque trataban de disimularlo: «Hay que ser cautos y seguir trabajando», mientras que el estancamiento del PSOE y de Podemos no se lo creían ni unos ni otros. Había coincidencia casi general en que el caso de Cifuentes había determinado el resultado de esas encuestas. Ayer, más de uno, a la hora de solicitar una bebida que animara el canapeo, hubiera querido preguntar: «¿Tienen algún refresco de valeriana?». No era para menos, los nervios estaban a flor de piel.

El hecho más desagradable de la matinal festiva lo protagonizó un grupo de feministas apostada en Sol, frente a la Real Casa de Correos, cuando sonó el himno nacional y lo saludaron con una sonora pitada, en repulsa por la condena de «La Manada», y todos se preguntaron: ¿qué tiene que ver eso con el himno nacional? Por cierto, ayer fue uno de esos días dónde no se habló de fútbol, pese a que, horas antes, el Real Madrid se había clasificado para jugar la final de la Champions que se disputará el próximo 26 de mayo en Kiev. La política acaparó todo el protagonismo.

Madrid, 2 de mayo de 2018: Día de la Comunidad...y de la ansiedad, reflejada en el rostro y en el ánimo de muchos de los que se la van a jugar en los próximos días, semanas o meses. La fiesta del año que viene será puramente electoral.

Los alcaldes, inquietos por su futuro

Los alcaldes del PP andaban ayer inquietos y con escaso apetito a la hora del «canapeo». Muchos de ellos tenían la promesa de Cifuentes de que volverían a ser cabeza de lista; ahora, sus candidaturas quedan en manos del nuevo presidente.