El Calderón cierra por «obras indispensables»

Tenía previsto continuar albergando funciones durante todo el verano, pero ayer los planes de los gestores del Teatro Calderón se vieron trastocados cuando tuvieron que anunciar que la programación del espacio iba a quedar suspendida temporalemente y que trasladaban el espectáculo previsto –«Locos, locos, locos»– al Teatro Apolo. El motivo del cierre de la sala, según informó en una nota el consejo de administración de Wonderland, la sociedad arrendataria del teatro, «reside en la necesidad de realizar una serie de obras indispensables en el edificio con el fin de prevenir posibles daños». Así, esta compañía propiedad de la SGAE lamentaba en el documento las molesticas que pudiera provocar este cierre «pero creemos que la seguridad del público y del personal técnico y artístico del Teatro Calderón debe prevalecer», añadieron. Fuentes del Ayuntamiento de Madrid informaron a Efe de que el Calderón, que está catalogado como inmueble singular, recibió en diciembre de 2013 una Inspección Técnica de Edificios con un resultado desfavorable. El teatro, ubicado en la plaza madrileña de Jacinto Benavente, es de estilo neobarroco y se abrió al público en 1917 con el nombre de Odeón, aunque diez años más tarde pasó a llamarse Calderón. En la actualidad la fachada del inmueble está cubierta por redes de obra que tapan el mal estado de su histórica entrada.