El «campo cercado» de Van Gogh veranea en España

Una colaboración entre el Museo de Bellas Artes de Boston y el madrileño Museo Lázaro Galdiano ha permitido que una de las obras más desconocidas de Van Gogh veranee en España. Y es que, por primera vez, El Campo cercado con labrador del postimpresionista holandés se muestra en una sala de nuestro país donde permanecerá hasta el próximo otoño.

La obra corresponde a la etapa en la que el pintor se ingresó de forma voluntaria en un psiquiátrico a 15 kilómetros de Arlés. Allí, entre los meses de septiembre y octubre de 1889, llevó a cabo la pintura que ahora se expone en el Lázaro Galdiano. Tal y como relató en sus cartas a su hermano Theo, Van Gogh estaba impresionado por el color de la tierra arada, el contraste de los surcos púrpuras con el amarillo del rastrojo, en definitiva, por los campos de Saint Rèmy que veía por su ventana.

De hecho, durante su estancia para conseguir tranquilidad (y tratar las agudas alucinaciones de vista y oído que le fueron diagnosticadas) el holandés tuvo uno de sus periodos de mayor actividad; pintó unas ciento cincuenta obras, interpretaciones de sus artistas favoritos –Rembrandt, Delacroix, Daumier y Millet– y algunas de sus series más conocidas –«Iris», «Olivos» y «Cipreses»–, además de una obra maestra como «La noche estrellada». Su actividad llegó a tal punto sólo un año antes de que un disparo en el pecho pusiera fin a su vida, que el centro hospitalario convirtió en estudio una habitación adyacente a la suya lo que le permitió plasmar en sus obras los paisajes de la zona y salir a pasear por los campos que tanto atraparon su atención.

Como intercambio con Boston, «El Aquelarre» de Francisco de Goya y tres pruebas de estado de los «Disparates» o «Proverbios» –«Disparate femenino», «Disparate de tontos» y «Disparate de miedo»–, viajarán a la ciudad estadounidense para participar en la muestra Goya: Order and Disorder, la mayor retrospectiva dedicada al pintor español América en los últimos veinticinco años.