Exotismo en clave de joya

Éste es un buen ejemplo de que cuando un negocio ofrece algo diferente el éxito está casi garantizado. Abierto desde el año 2009 en plena plaza de las Salesas, este pequeño local da clara muestra, con una discreta presencia –poca gente lo conoce, ésa es la verdad–, de que el universo de la alta bisutería sigue viviendo sus mejores momentos. Y más ahora, cuando la crisis económica ha modificado, en mayor o menor grado, los hábitos en el consumo de moda. Así, muchas de las personas que antes invertían en joyas (y hablamos de un perfil de cliente normal, no millonario) ahora lo hace en bisutería efectista e incluso lujosa. Pero con precios bastante más asequibles. Por eso, lugares como La Bonne Étoile (significa «La buena estrella» en francés, un nombre bastante ad hoc) se convierten en buenos destinos para seguir satisfaciendo las ganas de adquirir pulseras, pendientes o collares especiales y, como en este caso, totalmente exclusivos. «Nos dedicamos principalmente a la venta al por mayor y también al por menor de accesorios de piezas únicas de alta bisutería y otros accesorios», explica Sonsoles Jiménez, una de sus dueñas. «Tenemos una amplia oferta de complementos, incluidos tocados y bolsos en piel». Insiste en que cada una de las piezas están realizadas completamente a mano y de forma artesanal, por lo que la cliente puede estar segura de que cada objeto «es singular y diferente».

La bisutería, «plato fuerte» de la boutique, destaca por estar hecha con piedras semipreciosas y su tallado en bronce. ¿Su origen? En algunos casos se importan de pequeños artesanos de distintos lugares del mundo, pero en otros casos se trata de diseños propios, ya que aquí también se crean y fabrican sus propias piezas. Y en muchos casos, estas joyitas de producción propia (y siempre artesanal, el valor máximo del negocio) se venden a minoristas de toda España «con la misma filosofía que encontramos aquí», explica Jiménez: «La pasión por el detalle y el buen gusto como signos de calidad y éxito», concluye.