Familiares de los detenidos recaban pruebas de que Carmena conocía el contenido de la obra

El sindicato de uno de los cómicos argumenta que querían denunciar «la caza de brujas policial»

La Razón
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Familiares de los titiriteros detenidos desde el sábado por enaltecimiento del terrorismo se movilizaron ayer a través de las redes sociales para recabar pruebas de que el Ayuntamiento de Madrid, liderado por Manuela Carmena, sabía que la obra en cuestión no era adecuada para niños. En una petición de ayuda transmitida a amigos y conocidos, los familiares pedían asimismo una grabación de la obra, recortes de prensa, programas de televisión y apoyos de artistas.

Por su parte, el sindicato CNT-AIT de Granada, del que forma parte uno de los cómicos detenidos,defendió ayer que la obra «La Bruja y Don Cristóbal» que representaban los integrantes de la compañía Títeres desde Abajo durante las fiestas de carnaval celebradas en el distrito madrileño de Tetuán en la que mostraron, ante un grupo de niños acompañados de sus padres, una pancarta con el lema «GORA ALKA-ETA», y por la que han sido detenidos, «defiende la convivencia, la tolerancia y la aceptación de lo diferente», y en ella no se enaltece el terrorismo, informa Ep. Una de estas personas es militante de la CNT, según informó el propio sindicato, que indica que el otro detenido es «un gran y querido amigo que conocemos desde hace años», al tiempo que indican que «La Bruja y don Cristóbal» se estrenó en Granada el pasado 29 de enero y se repitió el 31 del mismo mes. Para la CNT, la posición de esta obra, «que procura ser humanitaria, ante ciertos problemas de actualidad, podía chocar con el de otras posturas», si bien «la obra sí defiende la convivencia».

Así lo manifestó el sindicato en un comunicado al hilo de la detención de los titiriteros, a quien el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha enviado este sábado a la cárcel por un presunto delito de enaltecimiento del terrorismo y otro cometido con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas garantizados por la Constitución. En esa línea, la CNT apunta que, «en esencia, ‘‘La Bruja y Don Cristóbal’’ procura representar, bajo las figuras recurrentes de cuentos y teatros, la ‘‘caza de brujas’’ al movimiento libertario que ha sufrido en los últimos años, con los montajes policiales estilo ‘‘operación Pandora’’». De este modo, «la obra está protagonizada por una bruja, que representa a las personas de mala fama pública, y que se ve en la situación de enfrentarse a los cuatro poderes que rige la sociedad, esto es, la Propiedad, la Religión, la Fuerza del Estado y la Ley». El sindicato cree «se puede valorar si la obra es o no es para niños o para todos los públicos, pero resulta sorprendente que dos personas estén detenidas por una cuestión de mayores de 12 o 18 años».