Barbero insiste en el bulo

Vuelve a vincular el infarto de Mbaye con una persecución policial. Toda la oposición exige el cese del delegado de Seguridad, pero no se pone de acuerdo para investigar los sucesos de Lavapiés, ni para condecorar a la Policía.

Vuelve a vincular el infarto de Mbaye con una persecución policial. Toda la oposición exige el cese del delegado de Seguridad, pero no se pone de acuerdo para investigar los sucesos de Lavapiés, ni para condecorar a la Policía.

La crisis de Lavapiés arrinconó ayer al Gobierno de Carmena en Cibeles aunque la falta de unidad entre la oposición impidió la creación de una comisión de investigación sobre la gestión que hizo el Ayuntamiento de los disturbios que el pasado jueves se produjeron tras el fallecimiento del vecino senegalés Mmame Mbaye. La falta de consenso en la forma de votar cada una de las mociones frustró también la iniciativa de Ciudadanos de condecorar a los agentes que intentaron en vano salvar la vida del mantero. En lo que sí coincidieron PP, Cs y PSOE fue en exigir a la alcaldesa el cese del delegado de Seguridad, principal señalado por estos episodios.

Lo más destacado del debate llegó cuando Barbero, máximo responsable político de la Policía Municipal, insistió en la hipótesis de que Mbaye sí huía de una persecución minutos antes de sufrir un infarto cerca de su domicilio. Según el delegado de Seguridad, la tarde de los hechos «se encontraba Mbaye en la Puerta del Sol con su manta». Entonces «se produjo una intervención de la Policía Municipal, los manteros huyen; él (Mbaye) corre por la calle Postas hacia la Plaza Mayor. Allí se reagrupó con algún compañero y juntos emprendieron camino hacia su residencia». Barbero puso el acento en que Mbaye regresó a su casa «andando y huyendo» y detalló el recorrido que el mantero realizó junto a su compañero desde la Plaza Mayor hasta el punto en el que cayó desplomado, a través de las calles Toledo, Estudios, Embajadores y Oso: «En el número 10 su corazón no pudo más. Venía huyendo desde la Puerta del Sol». Dejó claro Barbero que Mbaye fue «corriendo» desde Sol hasta la Plaza Mayor y «andando» desde este punto hasta Lavapiés. E insistió una vez más: «Venía huyendo. Es cierto que hasta donde sabemos no hubo persecución policial directa a Mmame desde la Plaza Mayor a calle del Oso, pero también es cierto que Mbaye llevaba catorce años huyendo». Una explicación que, aunque no de forma explícita, deja entrever que el relato de Barbero sí contempla que el mantero senegalés fue perseguido por la Policía Municipal entre Sol y la Plaza Mayor.

El delegado, que expresó su «apoyo» a la Policía, insistió en que su anuncio de investigar lo sucedido busca «conocer la verdad». Lamentó que la oposición quiera obtener «rentabilidades políticas» con estos sucesos, cuando lo que está en juego «son las esperanzas y los sueños de personas que vinieron a nuestras ciudades» y que viven aquí con la «tristeza y la frustración de vivir sin papeles». El delegado de Seguridad descartó su dimisión con una declaración de intenciones en torno a lo realmente importante en esta crisis: «La cuestión no es lo que he hecho yo sino que se nos sigue muriendo gente en condiciones durísimas». Respecto a los reproches sobre la forma en la que el Ejecutivo suministró la información sobre lo que ocurrió en la noche del jueves, Barbero achacó la responsabilidad de un supuesto bulo a la Jefatura de la Policía Nacional. Él, según sus palabras, no recibió el atestado de este cuerpo –en el que se relata la intervención para tratar de reanimar al mantero– hasta las 23:23 horas del jueves mientras que tuvo constancia del informe del Samur a las cuatro de la madrugada.

Desde la oposición, los reproches a al delegado de Seguridad –máximo responsable de la Policía– y a la alcaldesa fueron duros. Para el portavoz del Partido Popular, José Luis Martínez-Almeida, calificó de «lamentable» y «vergonzante» su explicación. Se refería Martínez Almeida a que Barbero hubiera insistido en la hipótesis de la persecución como desencadenante de lo sucedido: «Lo único que hace es avalar el bulo que ustedes no quisieron parar». El portavoz del PP acusó a algunos ediles de Ahora Madrid de ser «cómplices de los disturbios», de hacer «apología de la ilegalidad y de la violencia en la ciudad de Madrid y de legitimar los delitos y los delincuentes en función de su ideología».

La portavoz del Partido Socialista, Purificación Causapié, calificó de «confusa» y «contradictoria» la información suministrada esa noche por el Ayuntamiento: «Lo que les achacamos es no haber estado a la altura de esta crisis. Su silencio, señor Barbero, ha sido irresponsable y le pedimos que presente su dimisión». Causapié también lamentó que la alcaldesa estuviera ausente durante toda la crisis: «Liderar una ciudad es estar en los momentos críticos». Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos, lanzó una batería de preguntas al delegado de Seguridad para señalar la necesidad de abrir la comisión de investigación que propuso la formación naranja. Según Villacís, Barbero no fue responsable: «¿No siente una pizca de responsabilidad por mandar a sus agentes a un territorio hostil con una diana, en donde iban a ser recibidos como “asesinos”?».