La juez ordena el ingreso en prisión del infanticida de Carabanchel

Tras tomarle declaración en el hospital Clínico, donde está ingresado, después de dos intentos de suicidio, la magistrada le ha imputado un delito de homicidio y un homicidio en grado de tentativa

La juez de Instrucción número 34 de Madrid ha acordado la prisión provisional comunicada y sin fianza de Jorge Diego C.L., el hombre acusado de degollar a su bebé de 19 meses y de herir de gravedad a su otro hijo de 5 años.

El hombre de 32 años, arrestado en Madrid, se encontraba ingresado en la unidad de Psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos, después de intentar ahorcarse por segunda vez en la Comisaría del distrito de Tetuán.

La esposa del detenido y madre de los niños había declarado que la maltrataban, pero no llegó a denunciar los hechos.

Tras ser descubierto el degollamiento de uno de sus hijos y el apuñalamiento del segundo, el hombre intentó suicidarse por primera vez la noche del lunes con una camiseta y por segunda vez en la tarde del martes con un jersey, en su celda, en la Comisaría del distrito de Tetuán, pero los policías se dieron cuenta a tiempo e impidieron que siguiera adelante.

El detenido había pasado a disposición judicial esta tarde, sin prestar declaración ante la Policía porque no estaba en condiciones de hacerlo, han precisado las mismas fuentes.

Su hijo de 5 años, que fue ingresado en el Hospital 12 de Octubre con un cuchillo clavado en la espalda, evoluciona favorablemente dentro de la gravedad, han indicado fuentes del centro sanitario.

Familiares y amigos acudieron el martes al velatorio del pequeño de 19 meses en el Tanatorio Sur y a su entierro en el Cementerio Sur, situado en el madrileño distrito de Carabanchel.

El crimen ocurrió sobre las doce y media de la noche del domingo en el segundo piso del número 12 de la calle Pedro Martínez, del distrito de Carabanchel, donde vive el detenido, Jorge Diego C.A., de origen uruguayo, que no cuenta con antecedentes policiales.

Sobre las doce de la noche del domingo, el hombre llamó a su expareja, una mujer de 30 años y de nacionalidad ecuatoriana, que notó que su exnovio podía estar borracho y sospechó que algo malo pasaba, por lo que fue a su domicilio acompañada por su hermana y una amiga.

Al llegar su bebé había fallecido y el otro hijo estaba herido, por lo que la mujer comenzó a gritar y un vecino llamó a la Policía, que al llegar encontró al hombre en el inmueble y le detuvo.

Jorge Diego dejó una nota en la que decía que lo hacía "por el bien de los niños", según han explicado fuentes policiales, ya que que la nota la encontraron los agentes.

Expresaba también su deseo de dejar los ahorros que tenía en una cuenta bancaria a sus padres, por lo que los investigadores creen que quería suicidarse, aunque luego pudo cambiar de opinión.

Tras el suceso, la madre confesó que sufría malos tratos, aunque nunca los había denunciado oficialmente.