Las empresas de Alcorcón dan un ultimátum a Esmasa

Un centenar de entidades que tienen contratada su recogida de residuos con la empresa municipal rescindirán sus contratos el lunes por incumplimientos durante la huelga

La Razón
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La huelga indefinida de limpieza que los sindicatos CC OO, CSIF y CGT están llevando a cabo en Alcorcón podría ser contraproducente para ellos y, finalmente, sí podría repercutir en rebajas salariales o despidos –no como ahora– al ver mermado su volumen de trabajo. Los paros que están manteniendo los trabajadores de la Empresa de Servicios Municipales de Alcorcón (Esmasa) por el estudio por parte del Ayuntamiento de la firma de un convenio con Ecovidrio para que asuman el reciclaje de este residuo están afectando no sólo a los vecinos de la localidad, que ven cómo cada día se amontona más basura en sus calles, sino a muchas empresas del municipio que tienen contratado el servicio de recogida de residuos industriales con la empresa pública. Ayer fue el cuarto día de la huelga convocada por los tres sindicatos señalados –UGT y Unión Sindical Obrera (USO) se desmarcaron de la protesta– y las empresas comienzan a acumular demasiados desechos. Pero para éstas no es sólo un trastorno incómodo sino que podrían ser multadas en caso de ser sometidas a una inspección y no cumplir el requisito legal de recogida de residuos.

Por este motivo, cerca de un centenar de estas empresas –de las 738 que trabajan con Esmasa– ya han dado un ultimátum a la empresa municipal: o la basura desaparece a lo largo del fin de semana o el lunes iniciarán los trámites para rescindir el contrato por incumplimiento del mismo.

Así se lo han hecho saber al Ayuntamiento de la localidad en los últimos días. El montante de todas las empresas que tienen los servicios de recogida de residuos contratados con Esmasa alcanza los 600.000 euros anuales y la ruptura de un un centenar de estos contratos supondría un descenso de los ingresos municipales más que considerable. Un extremo que, lógicamente, se vería traducido en forma de rebajas salariales en las nóminas de los trabajadores municipales y, en última instancia, la reducción de la plantilla. La preocupación en el Ayuntamiento de la localidad es tal que a lo largo de hoy y mañana tratarán de que los servicios mínimos den servicio a estas empresas para que poco a poco vean reducida la acumulación de basura.

Pero los sindicatos convocantes (a pesar del desacuerdo de algunas ramas sindicales autonómicas), lejos de tener en cuenta este extremo siguen adelante con una huelga que pocos en la localidad entienden. El conflicto surgió hace menos de un mes cuando el equipo de Gobierno, liderado por David Pérez anunció la posibilidad de estudiar la externalización del servicio de recogida de vidrio a la asociación sin ánimo de lucro Ecovidrio. Sin embargo, esta «privatización» del servicio no supone ninguna reducción salarial para los trabajadores de Esmasa –que continuará su labor de recogida del resto de las basuras– ni tampoco se prescindiría de ningún empleado de la empresa municipal, por lo que muchos no entienden la naturaleza de los paros convocados. Al parecer, sería una especie de «toque de atención» por si el Consistorio dirigido por Pérez barajase en un futuro la externalización de otros servicios, algo que aún ni se han planteado en el Ayuntamiento, según fuentes municipales. La externalización de este servicio, además, supondría un ahorro en los costes actuales de la recogida de vidrio, según las mismas fuentes.

En un comunicado emitido ayer, el Ayuntamiento volvió a explicar a los vecinos lo que supondría el convenio con Ecovidrio, al tiempo que aprovechó para disculparse por las molestias que la huelga está ocasionando a los vecinos y para confirmar que «la acumulación de basura se ha visto agravada en algunos puntos de la ciudad por la rotura o bloqueo de contenedores y camiones». Unos altercados que la Policía Municipal ya está investigando. Este Cuerpo, junto a la Policía Nacional, también vela estos días por que los trabajadores que cumplen los servicios mínimos puedan desarrollar su trabajo sin incidentes.