Los «speaker corners» del PP: cómo ganar las elecciones en la calle

Unos 90 voluntarios de entre 18 y 82 años transmitirán su mensaje en los 179 municipios de Madrid.

Una de las charlas formativas para los voluntarios, en la que se les instruye sobre cómo comunicar el mensaje
Una de las charlas formativas para los voluntarios, en la que se les instruye sobre cómo comunicar el mensaje

Unos 90 voluntarios de entre 18 y 82 años transmitirán su mensaje en los 179 municipios de Madrid.

Tienen entre 18 y 82 años. Son estudiantes de derecho, filosofía, «teleco» o de arte dramático. También se encuentra entre ellos un catedrático de Medicina, una profesora retirada, una ama de casa y un conductor de Renfe jubilado. Son algunas de las 90 personas que ejercerán de «speaker corners» del PP, llamados anteriormente «esquineros» o «cicerones» y ahora bautizados como «comunicadores» en esta precampaña electoral.

«Somos gente de todos los perfiles posibles, en los que cualquier madrileño puede verse reflejado. Rompemos esa imagen uniforme que se quiere dar del PP», explica Reyes Amaro, que lleva involucrada en esta labor los últimos 20 años. Comenzó en 1999 como «speaker» cuando tenía apenas 18 y desde 2011 es la coordinadora de este «ejército» al que no le faltará trabajo en los próximos dos meses. A partir del 12 de marzo comenzarán a trabajar a un ritmo de dos distritos y dos municipios al día, a los que llevarán a pie de calle el mensaje del PP tanto a nivel local y regional como nacional. No en vano, se avecinan tres comicios claves. «Esperamos estar en los 179 municipios», dice Amaro.

Al final, son los comunicadores los que dan la cara a diario ante los potenciales votantes. Sobre todo ante ese colectivo que suele decantar la balanza en los comicios: los indecisos. «Nos dirigimos a gente que nos va a encontrar en cualquier punto de Madrid, entre ellos indecisos que habitualmente nunca han ido a un mitin. Aquí tienen una oportunidad de escuchar nuestro mensaje».

¿Su trabajo? A las 12:00 horas se trasladarán a un distrito o municipio, eligiendo la zona más céntrica y por la que transiten más ciudadanos. Allí cuentan con el apoyo del concejal y de los afiliados del distrito. O también de los «cabezas de cartel», como será el caso de Isabel Díaz Ayuso. Durante dos horas, y subidos a un atril, trasladarán a los vecinos un mensaje directo que resuma los logros del partido. En este caso, destacarán que el Gobierno del PP en Madrid ha conseguido que la Comunidad sea el motor económico de España, con los impuestos más bajos, con más crecimiento de empleo y con mayor atracción de inversión extranjera, entre otros puntos. Una vez que finaliza su labor, a las 14:00 horas, hacen la pausa para comer y se desplazan a otro distrito, donde repetirán, ya por la tarde el modus operandi.

En la mayoría de las ocasiones, la experiencia es positiva. «La gente, aunque no comparta nuestras ideas, es amable con nosotros», afirma Amaro. Sí es verdad que en estos años ha habido «dos o tres malos momentos», como el que vivieron en Lavapiés en 2011, cuando tuvieron que salir escoltados por la Policía. «Un grupo de personas decidió que no quería escucharnos y que la mejor manera era hacernos callar mediante agresiones, insultos y violencia». Pero lejos de amedrentarlos, la calle llama a estos voluntarios. Al fin y al cabo, no hacen más que defender sus ideas. «Cuando vives la política y crees en lo que haces, sabes que eres la imagen de tu partido. Quieres estar en la calle, aunque suponga el granito de arena número mil que te puede dar unas elecciones», concluye.