María José Alfonso recibe un merecido homenaje en Madrid

La sección de cine del Ateneo de Madrid organizó con la colaboración de Aisge, Fotogramas y la asociación Yeguas un gran homenaje bajo el título, «Una vida de cine» a la actriz María José Alfonso. Presidido por el periodista cinematográfico José Aguilar y el crítico Miguel Losada el acto fue todo un acontecimiento en el que se dieron cita algunos de los rostros más populares del panorama interpretativo español.

Junto a los periodistas que realizaron un recorrido por algunas de las películas más importantes de la actriz como: «La niña de luto» de Manuel Summers, «Con el viento solano» de Mario Camus, «La gran familia» de Fernando Palacios, «Cuando tú no estás» también de Camus o «Duerme, duerme, mi amor» de Francisco Regueiro, estaba el conocido Manuel Zarzo, gran amigo de la actriz, con la que ha trabajado en varias ocasiones, siendo una de las últimas en la película «Blockbuster» del polifacético Tirso Calero.

El biógrafo Aguilar descubrió algunos secretos de la trayectoria de la actriz como que estuvo a punto de protagonizar «Tengo diecisiete años» en vez de Rocío Dúrcal aunque el director, José María Forqué, finalmente se decidió por ella ya que María José no tenía la cara suficientemente triste....

María José Alfonso habló de sus comienzos en la profesión, de la suerte que tuvo de trabajar con grandes intérpretes como: Alberto Closas, Pepe Isbert, Mari Carmen Prendes, Alfredo Landa o José Luis López Vázquez de los que pudo aprender muchas cosas que le han permitido salir adelante en un trabajo difícil, pero apasionante, durante casi seis décadas de dedicación al mundo artístico.

En un discurso emocionado la actriz se contenía las lágrimas al citar a su esposo, Francisco Molero, desaparecido hace algunos años, y, sin duda, uno de los productores más importantes que ha tenido nuestro país. También hubo palabras de cariño para el gran Juan de Orduña con el que María José trabajó en cine y televisión. Explicó, «Juan era un ser entrañable al que quise muchísimo y con el que tuve una gran amistad. Era un ser tierno, sensible y muy humilde que nunca presumía de nada, aunque era una de las personas más importantes del cine en su momento. Siempre me decía que yo había nacido tarde para interpretar sus películas».

Entre las distinguidas figuras del panorama artístico de la interpretación que asistieron a este merecido homenaje se encontraban: Julia Gutiérrez Caba, Genma Cuervo, María Fernanda D’ocón o actores como Manuel Galiana, Manuel de Blas, Valentín Paredes, María Kosty, Helena Fernán-Gómez, Ana Fernández, María Garralón, María Elías, Pedro Mari Sánchez, Pepe Ruiz, Javier Jiménez y una interminable lista de algunos de los nombres más conocidos de esta profesión junto a una activa Isabel Arcos, que quisieron acompañar a María José en uno de los días más importantes de su carrera. En sus palabras: «No sé si soy merecedora de este homenaje, pero puedo deciros que estoy muy agradecida a la profesión y al público por todo lo que me han permitido vivir. Si volviera a empezar sería, sin duda, otra vez actriz porque es una profesión maravillosa que me ha permitido conocer profundamente al ser humano. Con mis personajes, con la gente, con el público, he llorado, he reído, me he emocionado y he podido vivir intensamente una vida que solamente puedo calificar de extraordinaria».