El Retiro debía estar cerrado cuando el árbol mató al niño de 4 años

El parque cerró miércoles y jueves y, a pesar de que el viento tiró dos árboles durante la noche, ayer abrió

El suceso se ha producido sobre las 13:30 horas cuando el niño abandonaba el parque
El suceso se ha producido sobre las 13:30 horas cuando el niño abandonaba el parque

El parque cerró miércoles y jueves y, a pesar de que el viento tiró dos árboles durante la noche, ayer abrió.

Un pino del Parque de El Retiro de Madrid que había sido revisado justo esta semana por los técnicos del Ayuntamiento de Madrid cayó ayer sobre un niño de cuatro años causándole la muerte prácticamente en el acto. Esta semana el Área de Medio Ambiente del Gobierno de Manuela Carmena decidió cerrar las puertas del histórico parque –así como de los Jardines de Sabatini– durante el miércoles y el jueves para que los técnicos revisaran el arbolado «con el objetivo de detectar las posibles afecciones que el viento y la lluvia de las pasadas semanas hayan podido causar en los ejemplares y tomar las medidas que procedan, así como para retirar las ramas y árboles caídos estos días», explicaban el miércoles. «Las lluvias y las rachas de fuertes vientos que vienen produciéndose en Madrid desde que se inició el presente mes de marzo no sólo han ocasionado la caída de ramas y arboles sino que, además, han debilitado muchos de los ejemplares situados en los parques y zonas verdes de la ciudad», reconocía ayer tras el accidente que las previsiones meteorológicas no eran buenas la responsable de Medio Ambiente, Inés Sabanés. Durante estas labores de prevención del miércoles y el jueves, los técnicos municipales talaron 21 ejemplares. El pino que mató al pequeño fue revisado, no obstante, decidieron mantenerlo en una decisión a todas luces errónea y con fatales consecuencias.

A pesar de esta criba de árboles, los fuertes vientos de la noche del viernes al sábado provocaron que se cayeran dos ejemplares en el propio parque. Dos caídas, unidas a las del tercer árbol que mató al niño (un pino que «no era de los más viejos», según Sabanés), que dejan en evidencia una insuficiente revisión por parte del Ayuntamiento. Sin embargo, a pesar de darse cuenta ya la misma madrugada de ayer de que la revisión efectuada no había sido eficiente y que el viento seguía soplando a 70 kilómetros por hora, el Área de medio Ambiente de Madrid decidió abrir sus puertas, coincidiendo con el primer sábado de las vacaciones de Semana Santa para los niños, lo que a buen seguro aglutinaría en El Retiro a cientos de madrileños, seguro que muchos más que las jornadas que permaneció cerrado. Desde el Ayuntamiento, no obstante, aseguran que ayer se cumplió el protocolo ya que el parque debe cerrar cuando hay alerta roja (vientos superiores a los 85 kilómetros por hora) y éstos no se superaron, permaneciendo toda la jornada de ayer en alerta naranja.

Así, y aunque no estaban «obligados» a ello, el Ejecutivo de Manuela Carmena decidió cerrar el parque. Una medida que desgraciadamente se tomó tarde. Según explicó ayer la propia Sabanés en rueda de prensa para detallar los motivos del suceso, esa orden de cierre se emitió a las 12:57 horas. El trágico suceso se produjo a las 13:30 horas mientras todavía estaban desalojando el parque. A las 12:50 horas los medios de comunicación recibían una nota de prensa informando de que «el Parque de El Retiro cierra sus puertas desde la mañana de este sábado por las fuertes rachas de viento previstas por la Aemet». Parece evidente que «la mañana del sábado», como explican en la nota, el parque no estaba cerrado.

Eran alrededor de las 13:30 horas del mediodía cuando el teléfono de Emergencias 112 recibía el aviso del suceso. Los sanitarios del Samur del Ayuntamiento de la capital acudieron al lugar en pocos minutos (la esquina de Menéndez Pelayo con calle Ibiza) y apenas pudieron confirmar la muerte del pequeño, que se encontraba con su padre en esos momentos.

El hombre, muy afectado, fue atendido por una crisis de ansiedad y poco después fue trasladado a un centro hospitalario ya que también sufría la fractura de una pierna pero, en los primeros momentos de tensión, ni se había percatado del dolor. Desde Emegrencias decidieron comunicar la desagradable noticia a la madre del pequeño en persona. La familia vive en Colmenar Viejo y la mujer, junto con varios miembros de su familia, se trasladaron a la capital. Todos fueron atendidos en dependencias municipales, según ha podido saber este diario. Tanto Carmena como el resto del equipo de Gobierno trasladaron todo su apoyo a la familia en estos duros momentos. Apenas dos horas después del suceso la alcaldesa y la delegada de Medio Ambiente comparecían ante la prensa para explicar los trabajos que se habían llevado a cabo estos días en el parque y las decisiones sobre por qué cerrar o no el recinto al público.

Sabanés insistió en que desde las 8 de la mañana de ayer estábamos en alerta naranja. «La alerta amarilla corresponde a entre 51 y 70 kilómetros por hora de viento y la naranja a entre 71 y 85. En ningún momento, ni antes, ni durante, ni después, se ha superado el nivel de protocolo de alerta naranja», dijo. «No obstante, evaluando con los técnicos antecedentes y la situación atmosférica tan adversa que se está viviendo (...) hemos considerado la oportunidad de cerrar hoy (por ayer), exactamente hemos dado la orden a las 12:57». En esos momentos es cuando, según la delegada se inicia la evacuación del recinto, «unas labores que llevan su tiempo». La alerta naranja, especificó, significa balizamiento de zonas infantiles, de mayores. Así, suspendieron el teatro de títeres antes de la orden de cierre. Para la jornada de hoy domingo, los responsables municipales han anunciado que el parque permanecerá cerrado. Y eso que para hoy tampoco se prevé llegar a la alerta roja.

Efe