«Si Carmena quiere abrir el Club, que lo financie con los impuestos de todos»

Los abonados reclaman que el Ayuntamiento costee la «apertura» del club a los colegios

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en un acto el viernes sobre «Cómo hacer Madrid una ciudad más amable para la infancia»
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en un acto el viernes sobre «Cómo hacer Madrid una ciudad más amable para la infancia»

Cristina y su familia estaban en lista de espera para entrar en el Club de Campo desde 1991, cuando llegaron a Madrid desde Canarias. Durante más de veinte años consultaban esporádicamente al Club, pero la respuesta siempre era la misma: «La lista no se mueve». Hasta 2013, año en el que empezaron a notarse las bajas de la crisis y de la política ligeramente más aperturista del Club. Cristina explica que supo por unos amigos que la lista estaba empezando a moverse y que estaba entrando la gente que se había apuntado a la lista de espera en el año 90. «En mayo de 2014 nos llegó la carta en la que nos ofrecían la posibilidad de entrar». «Estamos encantados y lo usamos mucho, pero si Carmena ahora quiere abrirlo a todo el mundo espero que se pague con los impuestos de todos, no sólo con las cuotas de los abonados», critica.

Una opinión que comparten muchos abonados que, en las redes sociales reclaman que si el Ayuntamiento de Madrid quiere que se utilice más el club, debería reducir sus cuotas. «No voy a mantener un club para que vengan a disfrutarlo otros y se masifique más. Me borro y si un día quiero venir pago la entrada a precio popular», asegura Charo. Igualmente, Mar señala que precisamente las ventajas de los abonados es que no se masifiquen las instalaciones. «Si quieren que entre todo el mundo, entonces que lo pague todo el mundo. ¿Por qué pagar si no tengo ningún beneficio?», se pregunta.

Otra de las cuestiones que más molesta a los abonados es que el consistorio les trate como privilegiados anunciando su apertura a «nuevos perfiles». «Como si se hiciese casting para poder entrar», denuncian. Sin embargo, cada vez más desechan la idea de dejar de pagar las cuotas en protesta, ya que esto supondría su expulsión directa del Villa de Madrid y el regreso a la lista de espera. «Claro que no hay que dejar de pagar la cuota, pero tampoco hay que rendirse y aplaudir a los que quieren convertir este club en el parque sindical, sólo porque nos da miedo o complejo que nos llamen elitistas», señalaba otro de los abonados.

Es por ello que en la asociación recientemente creada de abonados del Club se plantean la legalidad de la «apertura» que pretende el equipo de Manuela Carmena sin haber modificado previamente los estatutos de la sociedad mixta. Así, están dispuestos a impugnar los presupuestos si la alcaldesa pretende cobrarles gastos extras por la entrada de colegios a las instalaciones.