Transportes irá a los tribunales si no se termina el tren de Móstoles

Reclamará a la concesionaria los daños y perjuicios

Una grúa gigante está retirando la tuneladora del Cercanías
Una grúa gigante está retirando la tuneladora del Cercanías

Reclamará a la concesionaria los daños y perjuicios

El consejero de Transportes, Vivienda e Infraestructuras de la Comunidad, Pedro Rollán, aseguró ayer que el Gobierno regional emprenderá acciones legales contra la empresa Cercanías Móstoles-Navalcarnero S. A. (Cemonasa), perteneciente al grupo OHL), si no terminan la obra comprometida del tren que unirá las localidades de Móstoles, Arroyomolinos y Navalcarnero. El consejero confirmó que la empresa les ha solicitado retirar «una tuneladora que había en uno de los tramos –tal y como adelantó LA RAZÓN– y que parece ser que la compañía tiene interés en vender», lo que demuestra la «incapacidad o falta de voluntad» de proceder a restablecer y finalizar las obras de las vías férreas, para lo que tienen plazo hasta la próxima primavera.

Es por ello que Rollán anunció que se mantendrán firmes contra la concesionaria en que «eso no va a quedar así». «O Cemonasa termina las obras y pone en funcionamiento la concesión administrativa o nos veremos obligados a ir a los tribunales requiriéndoles los daños y perjuicios que ocasionan a los vecinos de Móstoles y Navalcarnero», alertó. Asimismo, recordó que desde que el nuevo Gobierno regional tuvo en sus manos el expediente del proyecto y la petición de desestimiento por parte de la empresa, una de las primeras decisiones fue «pretender restablecer las obras de la concesión administrativa ferroviaria» de la línea Móstoles-Navalcarnero.

Es por ello que se optó por imponer una sanción de 34 millones a la empresa por no haber terminado las obras en el plazo indicado mediante un primer cobro que es la ejecución del aval de 18 millones, que ha sido recurrido por el concesionario. «También en ese momento lo que se les permitió fue otorgarle 16 meses para que finalizaran las obras», señaló. Un plazo que terminará la próxima primavera sin que haya visos de que Cemonasa, que se declaró en concurso de acreedores el pasado verano, tenga intención de reactivar el proyecto.

De hecho, a varios vecinos de la zona les llamó la atención el movimiento de una grúa de gran tamaño en el entorno del pozo en el que permanecía enterrada la tuneladora, de diez metros de diámetro, desde que en 2010 se paralizaron las obras por «problemas de financiación». Sin embargo, desde OHL confirmaron a este periódico que Cemonasa se encuentra en concurso de acreedores y que se está retirando maquinaria del proyecto del tren entre Móstoles y Navalcarnero.

La empresa ha denunciado a su vez a la Comunidad de Madrid por incumplimiento del convenio y le reclama 369,5 millones de euros como restitución de lo invertido así como daños y perjuicios. Por su parte, el Gobierno regional anticipó que, en caso de que no terminen las obras, instarán la rescisión del contrato por culpabilidad y una indemnización.