Un grito a la empatía por los refugiados

La Abogacía Española recuerda «11 vidas en 11 maletas» que los derechos humanos son también de los exiliados por la guerra

La atención de la exposición se concentra en 11 maletas que hablan de sus dueños a través de objetos de incalculable valor sentimental
La atención de la exposición se concentra en 11 maletas que hablan de sus dueños a través de objetos de incalculable valor sentimental

La Abogacía Española recuerda «11 vidas en 11 maletas» que los derechos humanos son también de los exiliados por la guerra

Si a la entrada de una exposición te recibe una mujer con la cara bañada en lágrimas, sabes que lo que estás a punto de ver no te va a dejar indiferente. Y efectivamente, «11 vidas en 11 maletas» no es una historia más, no es una muestra visualmente estética, de hecho, ni siquiera en una exposición cómoda de contemplar. Al contrario, «11 vidas en 11 maletas» es una exhibición que despierta en quien la mira dolor, rabia y vergüenza, mucha vergüenza; el desgarrador relato de la crisis migratoria más atroz vivida en Europa desde la II Guerra Mundial. Por eso, el Consejo General de la Abogacía Española se dirige a las conciencias de todos nosotros con esta propuesta en defensa de los derechos de los refugiados: los de todos. Desde el pasado día 14 de junio y hasta el próximo 4 de septiembre, de martes a domingo de 10:00 a 20:00 horas, los madrileños pueden visitar esta exposición en CentroCentro Cibeles; una cita con la realidad tan dura de ver como necesaria.

Acompañan a la Abogacía Española en este noble propósito diez organizaciones solidarias: Accem, Acnur, Amnistía Internacional, Cáritas, CEAR, Cruz Roja Española, Oxfam Intermón, Proactiva Open Arms, Save the Children y Unicef. Y en cuanto al discurso expositivo, es muy sencillo y esclarecedor al mismo tiempo: 11 vidas resumidas en recuerdos de 11 tristes historias. Cada maleta contiene un mapa, un dibujo, un objeto personal y, claro, la narración de la vivencia en torno al drama del exilio junto a una fotografía de su protagonista. Una forma de humanizar un desastre al que, tristemente, nos hemos acostumbrado.

Todo empezó en marzo de 2011, cuando estalló el conflicto bélico en Siria que hoy sigue ocupando las páginas de los periódicos de todo el mundo, tanto, que nos llega a resultar cotidiana la imagen de la muerte en estos parajes de Oriente Próximo. Sin embargo, allí nada ha vuelto a ser cotidiano, y por eso, desde 2013, más de 6.000 ciudadanos sirios son desterrados por la guerra diariamente. Desde entonces, han sido más de cuatro millones de refugiados los que han huido de la miseria a países como Líbano, Turquía, Iraq y Jordania. Pero ahora llaman a nuestras puertas, a las de la Europa democrática, y no sólo no les abrimos, sino que levantamos un muro de miedo y prejuicios para separar dos mundos: el que merece ser libre, y el que parece que no. Es lo que en la exposición en CentroCentro Cibeles llaman la «valla de la vergüenza» que, no obstante, aquí está llena de mensajes de solidaridad y esperanza.

Cierra la muestra la proyección de un documental que, de nuevo, arranca las lágrimas de los visitantes, y ya no tanto por las imágenes, sino por lo que se oye: el llanto desesperado de niños a bordo de embarcaciones que parecen estar hechas de papel.

PARA NO PERDERSE

CentroCentro Cibeles

Dónde: Pl. Cibeles, 1.

Tel: 91 4800008.

Horario: De martes a domingo, de 10:00 a 20:00

Web: www.centrocentro,org