Política

Un pisito de muerte

Fernando Tejero y Pepón Nieto son dos hermanos que no saben qué hacer para heredar en «Mitad y mitad», una comedia negra con la crisis como telón de fondo

Pepón Nieto y Fernando Tejero, en una escena de «Mitad y mitad»
Pepón Nieto y Fernando Tejero, en una escena de «Mitad y mitad»

Ya han oído a ese ministro japonés: hay que morirse más rápido, que si no el país no levanta cabeza. Lo que ocurre, claro, es que la gente tiene la mala costumbre de no morirse siempre cuando a uno le viene bien. Le ocurría a aquellos desgraciados neorrealistas de «El pisito».

Ya han oído a ese ministro japonés: hay que morirse más rápido, que si no el país no levanta cabeza. Lo que ocurre, claro, es que la gente tiene la mala costumbre de no morirse siempre cuando a uno le viene bien. Le ocurría a aquellos desgraciados neorrealistas de «El pisito». Y les sucede también a los protagonistas de «Mitad y mitad», la comedia de Jordi Sánchez y Pep Antón Gómez que llega a Madrid protagonizada por Fernando Tejero y Pepón Nieto, dos hermanos ficticios que no ven llegado el momento de que su madre pase a mejor vida para tener ellos una vida mejor. «En un principio yo tenía dudas», explica Tejero, quien conocía desde hacía años a Nieto, aunque nunca habían trabajado juntos en teatro. «Pero en esta épica en que estamos de tanta nostalgia, de tanto pesimismo, a la gente le gusta ir al teatro, al cine, a pasarlo bien. La verdad es que nunca había hecho una comedia tan comedia en el teatro, y a pesar de ser comercial, es una obra muy digna, que habla de las relaciones personales, de lo miserable que puede llegar a ser el ser humano cuando quiere conseguir lo material». Y prosigue: «La obra trata de la dependencia de unas personas frente a otras, de dos hijos peleándose por la herencia de una madre que aún no se ha muerto. Un tema que lleva muchos años de rabiosa actualidad porque los seres humanos somos así». Comedia negra, rancia, oscura, que transcurre en una sola noche en un piso claustrofóbico, la trama sigue la gran tradición del humor negro español. «Tiene mucho de Azcona y Berlanga, salvando las distancias, porque eran dos genios», matiza Tejero. Y Nieto asegura: «Ese humor negro está en el texto, y la realidad de lo que está pasando en este país, en el mundo, hace que la comedia cobre más actualidad. Siempre hemos dicho que es teatro comercial, si no estaríamos hacienco arte y ensayo. Nuestra mayor pretensión es que la gente se lo pase bien, que sea una obra digna y trabajar desde la verdad de la comedia actoral».