Juegos Olímpicos

Nueva York

Un proyecto con experiencia

Madrid afronta su tercera prueba olímpica perfeccionada frente a 2012 y 2016. Aumentar en seguridad y plazas hoteleras se han convertido en sus objetivos

En la imagen, el presidente del COE, Alejandro Blanco, junto al miembro de El Salvador, Eduardo Palomo.
En la imagen, el presidente del COE, Alejandro Blanco, junto al miembro de El Salvador, Eduardo Palomo.larazon

MADRID- Dicen que a la tercera va la vencida y, desde luego, la candidatura de Madrid 2020 va a por todas. Si para muchos la insistencia española por albergar unos Juegos Olímpicos resulta pesada, los expertos saben que el proyecto está ahora mucho más perfeccionado que cuando la capital se presentó por primera vez a los de 2012. En aquella ocasión, tras vencer a Sevilla a principios de 2003 por representar a España en la puja por los Juegos, Madrid presentó una candidatura en la que casi todas las instalaciones estarían localizadas dentro de tres zonas cercanas al centro de la ciudad. Muchas ya estaban construidas y eso proporcionaba a la ciudad un «legado» duradero y útil. Además, serían unas «Olimpiadas verdes», pues tanto infraestructuras como transporte público se desarrollarían con energías renovables.

El lema, «Preparados para ti», y el logo, una llama olímpica diseñada por Mariscal (el autor de Cobi) flotando sobre la tipología 2M12 acapararon la atención de una ciudadanía entusiasmada con la idea de albergar unas olimpiadas. Más del 80 por ciento de los españoles apoyaban la candidatura, que se vio empañada por la lacra del terrorismo. El 9 de febrero de 2005, un día después de la visita del COI a la capital para evaluar in situ sus opciones, ETA colocó un coche bomba en Campo de las Naciones que causó 43 heridos. El entonces alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, ya dijo que aquel atentado perjudicaría la candidatura de Madrid y no se equivocó. La banda terrorista quiso protagonismo también cuatro meses más tarde. El 27 de junio, once días antes de el COI eligiera la sede de los Juegos, otro coche bomba explosionó, sin víctimas, en un aparcamiento exterior de La Peineta, símbolo de la candidatura. El día de la elección final en Singapur, la delegación española se encontró con la pregunta del príncipe Alberto de Mónaco (miembro del COI), que puso en duda la seguridad de Madrid, recordando la reciente explosión. La candidatura encontró ofensivo el comentario (Zarzuela y Mocloa también expresaron su malestar) y consideró la pregunta como la responsable de la derrota madrileña. Aunque habíamos obtenido la nota más alta por detrás de París (también competían Nueva York y Moscú), fue Londres la que se llevó el gato al agua. La zarpa sin miramientos del terrorismo arañó con fuerza la capital británica sólo un día después de su elección como anfitriona para 2012, cuando Al Qaeda perpetró una serie de ataques contra el trasporte público londinense dejando 52 muertos.

Tras la primera derrota, Madrid no se dio por vencida y lo intentó para 2016. Las infraestructuras, construidas en un 80 por ciento, eran nuestra principal baza, sobre todo porque la crisis económica ya golpeaba al resto de candidatas (Río, Tokio y Chicago), que aún no habían empezado a construir, y así lo mostramos a los miembros del COI durante su visita en mayo de 2008, cuando Madrid estaba «empapelada» con el logo de la mano abierta y el lema «Tengo una corazonada».

El apoyo ciudadano seguía siendo prácticamnete unánime, así como el de los patrocinadores y las admistraciones. Precisamente este aspecto fue uno de los que hubo que explicar varias a los internacionales, que no entendían un país «desglosado» en tres estamentos.

En vista de una posible derrota, en noviembre de 2008, casi un año antes de la elección de Río de Janeiro, el Ayuntamiento registró la dirección web madrid2020.com. Los «inspectores olímpicos» encontraron, tras escuchar a los ponentes de Madrid'16, incompatibilidades en las leyes españolas referentes al dopaje por no estar en consonancia con el código de la Agencia Mundial Antidopaje y en la escasa capacidad hotelera. Esa ley se cambió y todos estos aspectos se han reforzado para el proyecto actual.Tanto es así que la candidatura ha obtenido la mejor puntuación que sus rivales: Estambul y Tokio. Eso sí, el equipo de Alejandro Blanco tendrá que demostrar que se mejorará en finanzas en los siete años que quedan por delante.