Un trampolín de 2.200 millones de euros

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

De «excusas pobres» tildó ayer el alcalde de Torres de la Alameda, Carlos Sáez, los informes técnicos que desaconsejan la tramitación del proyecto de Cordish en su municipio. Y es que el rechazo de la Comunidad de Madrid supone una «sequía» de 2.200 millones para la localidad, que es la inversión prevista para la construcción del complejo Live! Resorts Madrid-España que se empezaría a levantar en junio y se inauguraría en 2020. «La inversión que exigía el proyecto no es tan descompensada», criticó Sáez, que reclamó que el Gobierno regional sólo está interesado en el Corredor del Henares «para hacer basureros». La rabia del regidor se explica no sólo por la lluvia de millones que llegaría al municipio, sino por las mejoras en empleo, accesibilidad, servicios y el hecho de tener un complejo de ocio, convenciones y juego a la vuelta de la esquina.

Y es que según la presentación que hizo Cordish de su proyecto el pasado mes de diciembre, el macrocomplejo generaría entre 4.000 y 6.000 millones de euros de beneficio en los cincos primeros años. Tan sólo en el primer año de actividad estimaban la llegada de 676.764 nuevos turistas a la región, un incremento de 2,3 millones de pernoctaciones y un aumento del turismo total de 1,6 millones de habitantes al año. Además, en la construcción no se descartaba llegar a los 3.000 millones de euros de inversión final así como la creación de 56.443 empleos entre directos e indirectos relacionados con el macrocomplejo.

Live! Resorts Madrid-España incluye la construcción de hoteles con capacidad para 4.000 personas para recibir a cinco millones de visitantes al año. Incluiría un gran teatro para espectáculos al estilo Broadway, circo permanente, una zona para conciertos, tres discotecas y 16 salas de cine. El 10% de la superficie se destinaría al casino, con mesas de juego –con salón de mus–, máquinas y espacio para apuestas deportivas con retransmisiones en vivo de las competiciones. También se contemplaba también un lugar para celebrar torneos de videojuegos. En cuanto al centro de convenciones se dividiría en tres áreas –una para 10.000 personas y otras dos para 2.000 cada una–.

El complejo contaría a su vez con una piscina laguna y otra con olas, además de seis piscinas resort, Beach club, salones de belleza y cinco áreas de spa y gimnasios. La zona deportiva tendría pistas de padel, un circuito de senderismo y mountain bike conectado con las rutas regionales. Todo ello rodeado por una gran avenida comercial con 400 tiendas, desde boutiques especializadas a outlet, así como una gasolinera y un supermercado abierto 24 horas.

Con todo, en el plan presentado a la Comunidad de Madrid, Cordish tan sólo contemplaba la construcción del área central, que incluye un hotel de 500 habitaciones; zona comercial; establecimientos destinados a gastronomía, cafeterías y bares; área de juego; centro de convenciones, conferencias y reuniones; y aparcamiento. El desarrollo del resto del complejo quedaría supeditado a la evolución del número de visitantes y la rentabilidad de la inversión inicial.