Madrid

Vía libre a tres nuevas universidades privadas en Madrid

La Asamblea aprueba que ESIC, Villanueva y Cunef se independicen de las universidades públicas a las que estaban adscritas. La Complutense dejará de ingresar más de cuatro millones con la medida.

La Asamblea aprueba que ESIC, Villanueva y Cunef se independicen de las universidades públicas a las que estaban adscritas. La Complutense dejará de ingresar más de cuatro millones con la medida.

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Madrid tendrá tres nuevas universidades privadas: la Escuela de Negocio y Centro Universitario (ESIC) –hasta ahora dependiente de la Rey Juan Carlos–, la Universidad Internacional Villanueva y el Colegio Universitario de Estudios Financieros (Cunef) –centros adscritos a la Complutense durante más de veinte años–. Lo aprobó ayer la Asamblea de Madrid en una votación reñida que casi provoca que decaigan los tres proyectos de ley que regulaban su nuevo estatus. Dos diputados llegaron tarde a la votación (del PP y de Podemos) y fue el voto telemático de Marta Escudero (PP), que por primera vez hacía uso de este recurso que contempla el nuevo reglamento, que se estrenó ayer, la que hizo decantar la balanza a favor de su consideración como universidades independientes con los votos del PP y de Cs y con una encendida protesta de PSOE y Podemos.

Cumplido el trámite en la Asamblea y con los informes jurídicos favorables de la Comunidad, Madrid pasa a tener seis universidades públicas frente a doce privadas.

Los representantes de los campus, presentes en la tribuna durante la votación, no pudieron ocultar ayer su satisfacción por el resultado, que interpretan como «un reconocimiento de la mayoría de edad», dijo Eduardo Gómez Martín, director general de ESIC.

¿Qué les aporta su nueva condición? «Es un paso definitivo para seguir respondiendo a las necesidades del mercado, nos proporciona flexibilidad y autonomía», dijeron. Además, cuando quieran crear títulos nuevos no tendrán que recibir la supervisión de la Complutense o de la Rey Juan Carlos, como venía ocurriendo hasta ahora. ¿Quién pierde? Las dos universidades públicas en la medida en que dejarán de ingresar cantidades millonarias por las tasas de matrícula del alumnado de estos centros privados. Por este concepto, la Complutense, en concreto, perderá más de cuatro millones cada año por la independencia de sus centros adosados. ¿Su objetivo? «Nuestra pretensión no es crecer de una manera desmedida con más titulaciones, sino seguir con los mismos títulos?», dijo el portavoz de ESIC. Quien no ocultó su «decepción» fue el rector de la Universidad Complutense, Carlos Andradas, que ahora se presenta de nuevo a las elecciones para rector. «Lo que se ha aprobado no beneficia ni aporta nada al sistema universitario. Se ha perdido una oportunidad de haber hablado con franqueza de que modelo de universidad queremos para Madrid porque no sentido que la Comunidad concentre el 33% de las universidades privadas que existen en España para un 4% de la población estudiantil».

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Ahora que se produce la independencia de centros que han estado bajo su supervisión, Andradas plantea que «habría que ver qué resultados están teniendo estas universidades privadas en cuanto a docencia y transferencia de investigación. Es un modelo que va en contra de lo que es en sí mismo de universidad».

La resistencia de las universidades públicas a la creación de los tres campus privados ya se dejó ver en el Consejo de Universidades, donde los rectores de las universidades públicas emitieron un voto en contra de la medida el pasado 17 de enero. Entonces argumentaron que apreciaban «serias deficiencias» sus propuestas, además de carencias en la oferta de grados, máster y programas de doctorado. Su voto, no obstante, no es vinculante.

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La Universidad Complutense ha dado un paso más después de que el rector haya presentado ante el TSJM un recurso contra la decisión del Ejecutivo regional de dar vía libre a la independencia de sus centros adscritos .

La oposición en la Cámara de Vallecas fue ayer especialmente beligerante con la medida. El PSOE habló de «negligencia y abandono de la universidad pública» y pidió que se entonase un «réquiem» al ver que «no se atiende al interés general, sino al de mercado». En la misma línea Podemos interpretó la medida como «un ataque a la universidad pública, a la que se lleva cuatro años humillando y maltratando». Cs apoyo con su voto la medida aunque se mostró partidario de que haya «máximos controles», mientras que el PP defendió los «proyectos impecables» de estas universidades que defienden la «marca Madrid» y la «marca España».