El buque «Hespérides» regresa a Cartagena tras recorrer 30.000 millas

Tras casi dar una vuelta y media alrededor del mundo durante más de seis meses, la investigación oceanográfica puso ayer fin a un largo viaje

Tras casi dar una vuelta y media alrededor del mundo durante más de seis meses, la investigación oceanográfica puso ayer fin a un largo viaje

30.000 millas, algo así como dar una vuelta y media alrededor del mundo, es lo que ha recorrido el buque de investigación oceanográfica «Hespérides» desde que el pasado 19 de diciembre partiera desde el puerto de Cartagena y regresara ayer su tripulación. Una «vuelta a casa» de 65 personas que han trabajado en diferentes ámbitos dentro de la XXIV Campaña Antártica del «Hespérides», en la que se han desarrollado nueve proyectos científicos de diversas disciplinas.

El buque ha cruzado ocho veces el Mar de Hoces que separa el continente sudamericano de la península antártica, conocido por sus condiciones extremas de viento y oleaje.

Asimismo, y con ocasión de la inauguración en febrero de 2019 por el ministro Pedro Duque de la remodelación de la base antártica española «Juan Carlos I», el «Hespérides» recibió a bordo a una delegación de diversas autoridades de los Ministerios de Defensa y de Ciencia, Innovación y Universidades.

Aparte de servir como plataforma para la investigación científica, y de proporcionar apoyo a la movilidad del personal investigador que ha desarrollado sus proyectos en tierra, el buque ha colaborado con el apoyo logístico a los programas polares de Bulgaria, Colombia, Portugal, Reino Unido y Uruguay.

Único buque multidisciplinar

El «Hespérides», catalogado como Infraestructura Científico Técnica Singular (ICTS), es el único buque oceanográfico español diseñado para efectuar investigación científica multidisciplinar en todos los mares y océanos del planeta.

Su autonomía es de 12.000 millas a 12 nudos, puede operar hasta 60 días sin necesidad de reabastecimiento y dispone de capacidad para alojar hasta 37 científicos y técnicos.

Accidente en la Antártida

Uno de los peores episodios vividos en esta travesía fue el fallecimiento del capitán de fragata Javier Montojo Salazar, quien navegaba a bordo del buque cuando desapareció en las proximidades de la base española «Juan Carlos I», en la isla Livingston, en la Antártida. Tras seis horas de búsqueda se localizó el cuerpo, y poco después se procedió a su repatriación.