La asesinada en Molina nunca denunció a su agresor por violencia machista

La Policía Nacional continúa recabando información para esclarecer los motivos del asesinato

Vecinos y representantes políticos guardaron un minuto de silencio en el Ayuntamiento de Molina
Vecinos y representantes políticos guardaron un minuto de silencio en el Ayuntamiento de Molina

Minutos de silencio en todos los ayuntamientos regionales, dos días de luto decretados Molina de Segura y el compromiso del Gobierno murciano para combatir la lacra de la violencia machista fueron algunas de las imágenes que se vivieron ayer en la Comunidad como homenaje a Beatriz Ros, de 31 años, después de que fuera asesinada el pasado domingo a manos de su compañero sentimental. De hecho, fue el propio delegado del Gobierno, Antonio Sánchez-Solís, quien confirmó que la víctima y su agresor habían mantenido una relación sentimental, aunque no existían denuncias previas por violencia de género. Él, de 48 años, con mujer y un hijo, se ahorcó tras asesinar a su amante.

Tras comunicar que la investigación «sigue abierta por parte del Cuerpo Nacional de Policía», que ayer continuaba tomando declaraciones y practicando las oportunas diligencias, Sánchez-Solís confirmó que, según las primeras pesquisas, «parece que sí se confirma que hubo relación sentimental entre la víctima y su agresor», aunque la llevaban de forma discreta. De momento, explicó, se puede añadir «poco más», a expensas de los avances en la investigación policial.

Asimismo, destacó la «enorme indignación» por el suceso, y trasladó su pésame a la sociedad murciana y a la familia de la víctima. «Tenemos que estar todos absolutamente unidos y de parte de la mujer, porque es la forma más brutal de desigualdad, lo que no sólo afecta al entorno familiar, sino a la sociedad en su conjunto».

Igualmente, el delegado lanzó un mensaje a las mujeres afirmando que este tipo de conducta «es algo que no debe soportar nadie de ninguna de las maneras», y recordó que existen múltiples medidas a disposición de todos para que, ante cualquier circunstancia de esta naturaleza, «lo pongan en conocimiento de las autoridades, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales o Igualdad».

Incidió en que actualmente, en la Región, existen unas pulseras que se colocan a los agresores, de los cuales hay contabilizados hasta 38 únicamente en la ciudad de Murcia.

Pacto contra la lacra

Durante el minuto de silencio convocado en la sede del Gobierno regional, el presidente de Murcia Fernando López Miras expresó su «conmoción y consternación» por el suceso, llegándose a preguntar «cómo alguien puede llegar a cometer esa barbarie».

Por ello, y tras trasladar el «apoyo y cariño a los familiares y amigos de la víctima» y a todo el municipio de Molina de Segura, se comprometió a que desde el Gobierno autonómico pueda alcanzar un pacto de Estado en el que se aporten todos los recursos necesarios para que en la Región no tenga cabida la violencia, las amenazas ni los maltratos, eliminando de forma definitiva esta lacra de la sociedad. «Es responsabilidad de todos, y es obligación de los políticos y de la sociedad en general».

Otras instituciones quisieron sumarse el minuto de duelo en clave de apoyo a las familias, como lo fue la Asamblea Regional, donde la presidenta Rosa Peñalver dejó tres rosas blancas y velas como símbolo de las tres mujeres asesinadas por violencia de género este fin de semana, dos de ellas en Madrid.

También el municipio de la víctima, Molina de Segura, concentró a una multitud de vecinos para transmitir «el dolor y la repulsa» por lo sucedido. La alcaldesa, Esther Clavero, condenó el suceso y pidió medidas contra los asesinatos machistas de toda España.

Primera víctima

La mujer de 31 años, trabajadora de Astrade (Asociación dedicada a la ayuda de personas autistas), asesinada a manos de un compañero sentimental el pasado domingo fue la primera mujer víctima mortal por violencia de género en la Región en lo que va de año. Por otra parte, en lo que va de año, el Ayuntamiento de Murcia comunicó que desde el 1 de enero y hasta el 25 de mayo, 131 mujeres fueron atendidas por el Equipo de Atención por Violencia de Género (Emavi), de las que el 58 por ciento son murcianas y el 42 restante de origen extranjero. Tres de ellas están alojadas en casas de acogida anónimas.