Política

Los adolescentes son cada vez más adictos a la tecnología

Más de 4.000 jóvenes han sido atendidos por el Servicio de Asesoría Psicosocial desde 2015

La concejala de Infraestructuras, Obras y Servicios Públicos, Rebeca Pérez (i), junto a la psicóloga y profesora asociada en la Universidad de Murcia, Ana Sánchez (d), alertaron ayer del auge de la adicción de los jóvenes a la tecnología
La concejala de Infraestructuras, Obras y Servicios Públicos, Rebeca Pérez (i), junto a la psicóloga y profesora asociada en la Universidad de Murcia, Ana Sánchez (d), alertaron ayer del auge de la adicción de los jóvenes a la tecnología

Más de 4.000 jóvenes han sido atendidos por el Servicio de Asesoría Psicosocial desde 2015

La Asesoría Psicosocial, perteneciente al Servicio de Juventud del Ayuntamiento de Murcia está realizando un estudio en alumnos de los primeros cursos de la ESO para conocer el fenómeno de las nuevas tecnologías en los jóvenes, así como saber «cuántos están enganchados pero no son conscientes de ello», advirtiendo del auge que han percibido de esta problemática en los últimos años. De hecho, «en 2018 hemos tenido distintos pedidos de auxilio».

Según explicó ayer la psicóloga Ana Sánchez, profesora asociada en la Universidad de Murcia, antes de los 19 años los jóvenes no son conscientes de su adicción a la tecnología, a los dispositivos móviles, Internet o juegos, «pero nos llegan las llamadas de los padres preocupados porque sus hijos duermen con el móvil, no se lo pueden quitar, y se enganchan a Internet permanentemente por la noche».

En su exposición también insistió en que, realmente, los jóvenes «no tienen conciencia de su adicción a las nuevas tecnologías», por lo que se está realizando una muestra sobre cómo es el discurso del enganche a las nuevas tecnologías para ver si hay algo patológico, como sería la ludopatía.

Estos chicos «se pueden convertir en personas que luego pueden llegar a hacer un fenómeno de juego patológico o de ludopatía, porque empiezan a jugar desde muy temprano y van enganchándose». Ahí, hizo especial hincapié en las páginas web de apuestas y juegos «online».

Para Sánchez, a los 16 o 17 años empieza siendo un juego, a los 20 una adicción, y a los 25 ya supone un problema económico y social.