Un respetuoso silencio preconiza el intenso júbilo de la Resurrección

Las procesiones del Sábado Santo ponen fin a la Semana de Pasión celebrada en la Región

El Cristo Yacente es portado por su hermandad en la primera de las procesiones de la tarde del Sábado Santo en Murcia
El Cristo Yacente es portado por su hermandad en la primera de las procesiones de la tarde del Sábado Santo en Murcia

Las procesiones del Sábado Santo ponen fin a la Semana de Pasión celebrada en la Región

Un respetuoso silencio, acompañado por la sección de Tambores que este año por primera vez abría la procesión de Nuestra Señora del Rosario en sus misterios dolorosos, las marchas fúnebres y el estremecedor tañido de la campana del nazareno muñidor, que iniciaba el desfile de la Cofradía del Santísimo Cristo Yacente y Nuestra Señora de la Luz en su Soledad, llenó ayer las calles de Murcia que acogieron los últimos desfiles de penitencia y dolor previos al júbilo y las manifestaciones de alegría ante la Resurrección de Jesús Crucificado.

Pero la más madrugadora tuvo lugar en La Palma. A las cuatro de la madrugada daba comienzo la procesión de las Ánimas cuyos penitentes, vestidos con túnicas y capucha negra, portaban un hachote para significar la luz que ilumina el camino hacia el Padre. Su itinerario hasta el cementerio y el regreso al templo, donde tuvo lugar el rezo de Tinieblas, conmemora el descenso de Cristo a los infiernos para rescatar las almas del purgatorio.

En Murcia la primera procesión del Sábado Santo salió a las cinco de la tarde de la iglesia de Santa Catalina. En la plaza, decenas de personas esperaban con devoción y curiosidad ver el rostro apenado de la imagen de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos, llena de dolor por la muerte del Hijo.

El negro de las túnicas del Rosario dieron paso al blanco de la última cofradía pasional que hace estación de penitencia en la ciudad. El sonido de la campana del nazareno muñidor anunció la salida de la Cofradía del Santísimo Cristo Yacente y Nuestra Señora de la Luz en su Soledad que partía de la iglesia de San Juan de Dios donde se recogió poco después de caer el sol, tras recorrer las calles abarrotadas de gente.

El silencio acompañó a las dos hermandades cuyos penitentes, mayordomos y estantes vestían con túnica larga blanca con cordón y guantes negros y la cara tapada, para recordar el color del luto hebreo. La imagen del Cristo Yacente fue realizada por Diego de Ayala en 1574, unos años antes que la de la Nuestra Señora de la Luz, datada en el siglo XVII, cuyo autor se desconoce.

cartagena

La electricidad de los hachones dejó paso a la cera en la procesión de la Vera Cruz de Cartagena, la más moderna y austera de la Cofradía Marraja. A las ocho de la tarde partía desde la iglesia de Santa María de Gracia.

Solo diez minutos después salió a la calle la de las Santas Mujeres que recorrió San Diego hasta su confluencia con Duque, donde se incorporó al desfile de la Vera Cruz. El trono, portado a hombros de mujeres, está formado por tres imágenes, la Virgen de la Soledad, obra de Jesús Azcoytia, Santa María Magdalena ,de José Hernández Navarro y Santa María de Cleofé, realizada por Roque López en 1784.

La Salve Cartagenera cerró las procesiones marrajas que dan paso hoy a la alegría de la Resurección. Las procesiones de la Región festejan con júbilo la Pascua que pone el punto y final a la Semana Santa.

En Murcia, la ciudad se prepara para la fiesta con el desfile de la Archicofradía de Nuestro Señor Crucificado Resucitado, que consigue apresar al «demonio», portado durante la procesión por niños que lo cogen con cadenas. El Bien ha vencido al Mal en el final de la Semana Santa.