Vox vota en contra y aplaza el Gobierno de PP y Ciudadanos en Murcia

El candidato a la Presidencia de la Región de Murcia, Fernando López Miras, no obtuvo ayer la confianza mayoritaria de la Cámara autonómica, y deberá esperar a mañana para comprobar si obtiene la mayoría simple
El candidato a la Presidencia de la Región de Murcia, Fernando López Miras, no obtuvo ayer la confianza mayoritaria de la Cámara autonómica, y deberá esperar a mañana para comprobar si obtiene la mayoría simple

El debate de investidura se reanudará el mañana jueves en una jornada en la que la formación de Abascal deberá abstenerse para evitar que el PSOE se postule como candidato a la Presidencia

La formación Vox votó ayer en contra del Gobierno acordado entre PP y Ciudadanos en la Región de Murcia, en un acto de desencuentro con la formación naranja y que castigó al candidato popular Fernando López Miras en la primera vuelta del debate de investidura en el Parlamento autonómico murciano. Populares y naranjas sumaron únicamente 21 diputados (ante la ausencia de una diputada del PP) que no llegó a los 23 necesarios para la mayoría absoluta de la Cámara, mientras que el partido de Santiago Abascal se sumó a los 17 «noes» del PSOE y los dos del Grupo Mixto de Podemos, obligando a ir a una segunda vuelta el próximo jueves en la que el propio López Miras precisará que, al menos, Vox se abstenga para que el PP gobierne con mayoría simple.

Juan José Liarte, el portavoz de Vox en la Asamblea Regional, incidió en el hecho de que la líder de Cs, Isabel Franco, no hubiese ni si quiera aceptado sentarse a hablar ni negociar con ellos. «Ni una sola vez hemos conseguido conectar la mirada. No nos ha ofendido, pero su actitud ha sido fingir que su acuerdo con el PP no precisa el apoyo de Vox en una huida de la realidad que nos parece inexplicable».

Esta situación está tensando los esfuerzos de los populares de gobernar pese a que Fernando López Miras hizo lo imposible por sumar el apoyo de Vox en su investidura.

Durante el transcurso de la jornada, tendió la mano y ofreció poner en marcha los proyectos y exigencias reclamadas por Vox para apoyarle. Pero la formación de Abascal quería que fueran los naranjas los que se lo pidieran, además de contar con un puesto en el futuro gobierno regional.

«Es una pequeña distancia, que puede pasar a ser muy grande si se siguen negando a negociar. Es algo que no podemos comprender», aseveró Liarte, quien apostó por continuar votando que «No» si desde Cs no dan su brazo a torcer.

Pero desde la formación naranja, la líder Isabel Franco hizo hincapié en que el fracaso de esta primera vuelta de investidura no es de Cs, sino de terceros que no han querido avalar un gobierno de centro-derecha reformista y liberal. «Nosotros respondemos por nuestros actos, y hemos votado que sí. La responsabilidad es de lo que cada uno vota».

De hecho, incidió en que su negativa a negociar con Vox no ha cambiado, y que únicamente se ha acordado llegar al Gobierno con el PP, tal y como se recoge en el documento programático de gobernabilidad. «Hemos sido transparentes, hemos dicho qué pasos íbamos a dar y hemos señalado nuestra hoja de ruta. Nuestras vías de diálogo son las que son».

Además, Franco se mostró firme ante las acusaciones del PSOE de haber dado continuidad a las políticas corruptas del PP y a no apostar por el cambio. «Nosotros seremos los que llevaremos con una brisa con olor a azahar la regeneración a las instituciones», defendió.

Un «paripé»

Ante unas posturas que tienen a la sociedad política murciana en vela, los grupos de la izquierda aseguran que este ejercicio de confrontación no es más que un «paripé» organizado entre PP, Cs y Vox que culminará con la abstención de la formación de Abascal mañana a partir de las 19:30 horas. Según Conesa, a partir de ese momento, cuando se produzca de nuevo la votación nominal y se forme un gobierno entre PP y Cs, Vox será quien realmente controle los asuntos de Educación, Sanidad y las Políticas de Igualdad.

El socialista dijo estar convencido de que los verdaderos hilos del pacto están controlados en Madrid, y que es Albert Rivera el que dicta las órdenes para que Franco no entre en un gobierno «de regeneración». A su juicio, es una oportunidad perdida, porque hoy podríamos haber tenido un gobierno del cambio».

Las alusiones a las direcciones nacionales también llegaron desde Podemos, cuyo portavoz del portavoz del Grupo Mixto, Óscar Urralburu, insistió en la idea de que la Región de Murcia «es un campo de experimentación de lo que se va a desarrollar en Madrid. Es una crónica anunciada».

Urralburu también echó la culpa a la líder de Cs por permitir que «los ultras» entraran a formar parte del Gobierno de la Región. «La proximidad que existe en el programa económico, fiscal y social entre Vox, Cs y PP es completa, y a partir de mañana cuando se reanude la sesión, el Gobierno autonómico quedará secuestrado por Vox».

Los escenarios que se abren de cara a mañana son muy diversos y variados, y frente a algunas especulaciones que pueden escucharse en los pasillos de la Cámara autonómica, las quinielas podrían no estar del todo acertadas.

Si bien es cierto que la abstención de Vox es lo que espera que ocurra la gran mayoría de los parlamentarios, el enrocamiento de la formación de Abascal en solicitar entrar en el Ejecutivo y que Cs se siente a hablar con ellos podría abrirle el paso a Diego Conesa, quien se postularía como candidato a la Presidencia de la Región, e iniciaría los contactos para obtener el apoyo de Ciudadanos tras 28 años sin gobernar.

LAS CLAVES

El discurso de López Miras se centró en llamar la atención de Vox y Cs con el compromiso de poner en marcha medidas económicas, de igualdad, la protección del medio ambiente y a las familias.

Fue muy rotundo en la necesidad de reformar la financiación autonómica, y recordó que desde 2009, la Región de Murcia incrementa su deuda por la desigualdad que el Gobierno central del PSOE genera cada año.

La mejor receta es la formada por PP, Cs y Vox ya que son formaciones que, según López Miras, «creen en la libertad de la empresa, en facilitar la apertura de nuevos negocios, en la libertad de los padres para elegir centro y en la que quiere bajar los impuestos. No trunquemos el progreso en la Región».