El interés de la ciudad, por encima de las «molestias» a unos vecinos

El tanque de tormentas en Sevilla Este sigue adelante pese al recurso al TSJA

Emasesa no da marcha atrás, al contrario, mantiene su intención de construir el tanque de tormentas en la calle Gruta de las Maravillas, pese a la oposición de los casi 3.000 vecinos del Residencial Las Góndolas, en Sevilla Este. En la última Comisión de Ruegos y Preguntas, el Ayuntamiento respondió a una consulta oral del Grupo socialista que «es mayor el perjuicio para la ciudad» de su no realización que «las molestias que pueda causar a un grupo de vecinos». La obra está destinada a recoger y almacenar aguas pluviales que eviten inundaciones en la cuenca del Tamarguillo.

El plan especial de esta infraestructura fue recurrido en el contencioso administrativo ante el TSJA al considerar que «vulnera» los preceptos del PGOU y ante el temor de los vecinos a que la construcción afecte la cimentación de sus viviendas. Sin embargo, el Consistorio mantiene que «esperar a la resolución para el inicio de las obras, en el escenario de financiación de fondos europeos, significaría renunciar a la construcción». 2015 es la fecha límite para justificar los fondos Feder, en total más de 8 millones de euros. Además, en la respuesta a la pregunta socialista se indica que lo «que se ha recurrido es el Plan especial de infraestructura y no a la obra en sí, que tiene todo en la documentación en regla».

En el último Pleno se acordó otorgar plena seguridad a los vecinos y la búsqueda de alternativas de ubicación. El Ayuntamiento sostiene que se está a la espera de unos últimos «informes técnicos», pero recalca que el proyecto ha sido refrendado por Emasesa, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y la Unión Europea, descartando otros emplazamientos «no posibles técnicamente, después de haber analizado todas las posibilidades».

Mientras el Gobierno municipal asegura que ha habido diálogo con los afectados, estos aseguran sentirse «ignorados». La plataforma vecinal se reúne hoy para decidir qué acciones llevar a cabo como protesta. Uno de sus portavoces, Gonzalo Pérez de Ayala, indicó que «no es cuestión de molestias sino de seguridad de nuestras viviendas y del resto de perjuicios que sufrimos». Además, advierte del «daño que para todos los sevillanos» supondría otro revés jurídico como el de la biblioteca del Prado.