Los CDR aumentan el acoso contra las brigadas anti-lazos amarillos

Los CDR siguen las órdenes de Torra y difunden la violencia y el caos por toda Cataluña.

Los CDR destrozaron los coches de los brigadistas
Los CDR destrozaron los coches de los brigadistas

Mientras el “president” Torra continúa con su ayuno “solidario” y diseña su plan de independencia a la eslovena, sus cachorros de los CDR siguen las órdenes de su líder y difunden la violencia y el caos por toda Cataluña.

Mientras el “president” Torra continúa con su ayuno “solidario” y diseña su plan de independencia a la eslovena, sus cachorros de los CDR (Comités de Defensa de la República) siguen las órdenes de su líder y difunden la violencia y el caos por toda Cataluña contra todos aquellos que no piensan como ellos.

► LA PERSECUCIÓN A LOS «CAZALAZOS» AMARILLOS

Su última fechoría tuvo lugar ayer por la noche en Aiguaviva, un municipio de Girona. Eran las tres de la mañana y las brigadas de limpieza “quitalazos amarillos” se disponían, como llevan haciendo meses, a eliminar todas las enseñas separatistas que colapsan los espacios públicos. “De repente, un chico joven llegó con un Seat León y nos intentó arrollar para que dejáramos de realizar nuestro trabajo. Nos quería intimidar. Aceleraba delante de nosotros como queriendo embestirnos”, relata a LA RAZÓN José Casado, portavoz del grupo de limpieza Els Segadors del Maresme. Pero no quedó ahí, el joven, miembro de los CDR dio la voz de alarma y pronto se plantaron allí hasta media docena de coches. “Daban vueltas a nuestro alrededor, nos intimidaban, nosotros tratábamos de ignorarles, pero no nos dejaban en paz. Uno de ellos se paró y salió del coche”, relata casado. ¿El resultado? Los coches de los “brigadistas de limpieza” fueron destrozados, abollados, los retrovisores fueron arrancados...

“Luego vinieron los Mossos y encima a los que nos cogieron los datos fueron a nosotros. Es una vergüenza. Nosotros, como siempre hacemos, les dimos nuestras identidades”, añade Casado. Lo bueno es que, en esta ocasión, a Els Segadors se unieron otros grupos, “eramos unos cuarenta”, y como explica el portavoz del grupo, “los agresores no se atrevieron a hacernos daño a nosotros”.

A pesar del mal rato que pasaron estos catalanes que lo que quieren es que los independentistas dejen de inundar sus calles y plazas con propaganda “amarillista”, decidieron continuar con su trabajo. Así se fueron a La Bisbal del Ampurdán, donde, en esta ocasión, fueron los Mossos quienes les quisieron boicotear su trabajo. Les abrieron dos actas. Una por “desconchar la pared” y otra por no tener el permiso de manifestación, ya que eran más de 20 personas. “También nos requisaron las pértigas porque decían que eran objetos punzantes y peligrosos”, lamenta Casado.

Aún así, aseguran a este diario que pese a la presión de los CDR y los Mossos, ellos seguirán con su compromiso de limpieza.