Los métodos de la «kale borroka» toman las calles de Burgos

Los antisistema ya causaron en 2005 graves incidentes por la construcción de un párking

El barrio de Gamonal en Burgos ha vuelto a ser escenario de graves incidentes.
El barrio de Gamonal en Burgos ha vuelto a ser escenario de graves incidentes.

La mecha que ha vuelto a prender en Burgos parece estar, como sucedió en 2005, en el movimiento antisistema y las técnicas de «kale borroka».

La mecha que ha vuelto a prender en Burgos parece estar, como sucedió en 2005, en el movimiento antisistema y las técnicas de «kale borroka». En aquella ocasión el objetivo era frenar las obras de un aparcamiento también en el barrio de Gamonal de la capital burgalesa. El alcalde, Juan Carlos Aparicio, culpó de los incidentes a «radicales antisistema». La Subdelegación del Gobierno se refirió a su vez a «grupos anarquistas radicales y/o de extrema izquierda». La finalidad era aprovechar la indignación popular para «movilizar la calle» y «cambiar el sistema». En el punto de mira, entonces y ahora, el Ayuntamiento de Burgos, en manos del PP.

En Castilla y León, Izquierda Castellana (Izca) es la organización más conocida por sus relaciones en el pasado con la antigua Batasuna. Otros grupos del mismo corte son Yesca, «juventud castellana y revolucionaria», y Resaca Castellana.

Tanto en 2005 como ahora, las redes sociales han jugado un papel clave. Resulta elocuente un comunicado colgado en la web de Yesca, en el que se muestra el «más sincero apoyo a la lucha que están llevando a cabo los vecinos y vecinas del barrio». Según la organización de extrema izquierda, «se pone de nuevo de manifiesto el carácter antidemocrático del PP». El documento relata los pasos que se han ido dando para evitar las obras en el bulevar, incluidos los «sabotajes a las máquinas».

Los autores del texto recuerdan que «una vez más, como ya sucedió en 2005 contra las obras del aparcamiento de Eladio Perlado, los vecinos y vecinas de Gamonal le han plantado cara al autoritarismo y a la especulación».

Izquierda Castellana (Izca), por su parte, recoge un extenso «editorial» en el que habla de «cóctel social explosivo». Los extremistas explican que «la dura represión se ha fijado como estrategia para atemorizar y debilitar la resistencia. Pero ellos no saben que la respuesta vecinal y de solidaridad va en aumento». El comunicado concluye con un llamamiento: «Ánimo a toda la gente que está en la lucha y sobre todo a la juventud castellana rebelde y consciente».

La líder de Izquierda Castellana, Doris María Benegas, hermana del político socialista Txiki Benegas, fue de número dos en la lista de Iniciativa Internacionalista –«una lista pilotada por ETA para elevar la moral de sus bases tras fracasar su intento de incurrir a otras citas», según Fiscalía y Gobierno– que concurría a las elecciones europeas de 2009.

De la también abogada de la Plataforma Antidesahucios (PAH), la Fiscalía destacaba su «estrecha relación con diversos partidos ya ilegalizados». Así,la Guardia Civil recordaba en un informe que la dirigente de Izquierda Castellana participó en un mitin de HB en 1984 y en noviembre de 2004 en un acto de apoyo a Batasuna. En 2007, Benegas aseguró ante la Audiencia Nacional que la relación de su partido, Izquierda Castellana, con HB/EH/Batasuna era «de igual a igual».

Y, mientras, por tercer día consecutivo, hubo ayer nuevos incidentes en Burgos. La manifestación celebrada en el barrio de Gamonal concluyó, con calma aparente y sin carga policial, pero con contenedores, una sucursal bancaria y bancos destrozados. Cerca de 3.500 personas secundaron la marcha, convocada en la confluencia de las calles Vitoria y San Bruno, y recorrieron el camino que separa este punto de la ciudad de la sede del grupo Promecal, protegida por un importante dispositivo policial, al grito de «El pueblo unido jamás será vencido» o «La calle es de Burgos y no Burgos de Lacalle», en referencia al alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, informa Ep.

Desde allí volvieron hasta la zona donde se desarrolló el conflicto en las últimas noches, punto de partida de la marcha, momento en el que comenzaron a tirar las vallas que protegen las obras, incendiaron al menos cuatro contenedores, que ubicaron en medio de la calle, y causaron importantes daños en una oficina del Banco Santander.

Pero esto no acaba aquí. Se mantiene la convocatoria para las 6:00 horas de hoy, llamamiento que se está alentando a través de Twitter y que persigue, como se acordó en una asamblea celebrada ayer, impedir el acceso de máquinas y operarios a la obra del bulevar.