Se busca comprador para estrenar la casa más cara de los Estados Unidos

Después de ocho años de trabajos, concluyó la construcción de “The One”, en el californiano barrio de Bel Air, que se subastará en febrero con un precio de salida de 260 millones de euros.

Espectacular panorámica de The One.
Espectacular panorámica de The One. FOTO: YouTube/ Bel Air Mega Mansion "The One"

Ahora se puede ser vecino de Taylor Swift, Kim Kardashian, Mariah Carey, Jennifer Aniston o Elon Musk y mirarles por encima del hombro. Después de ocho años de exigentes trabajos de construcción, The One es, por fin, una realidad y la residencia más espectacular de Bel Air, el barrio más selecto, caro y distinguido de Los Ángeles. Se trata de la casa más cara de los Estados Unidos y está previsto que salga a subasta el próximo 7 de febrero con un primer precio de 260 millones de euros, muy por debajo de los 500 millones en los que estaba presupuestada su venta cuando empezó su construcción, pero, en todo caso, una cantidad que supondría un hito en el mundo inmobiliario y un récord absoluto en el sector de las transacciones online.

Lo cierto es que todas las cifras que rodean a The One son mareantes. Se pueden pagar 260 millones de dólares por casi 10.000 metros cuadrados de terreno con vistas al centro urbano de Los Ángeles, al océano Pacífico y a las vecinas montañas de San Gabriel. La residencia, en la que no ha vivido nadie jamás, cuenta con 21 dormitorios y 42 cuartos de baño y cuenta con techos de hasta seis metros de altura.

La mansión es, además, un verdadero museo ya que está lleno de obras de arte seleccionadas a medida, incluida una estatua personalizada giratoria en el gran vestíbulo de Mike Fields, una instalación de mariposas de Stephen Wilson en el nivel inferior y una escultura de la artista italiana de vidrio Simone Cenedese al aire libre. Cuenta con una suite principal de casi 500 metros cuadrados y piscina privada y, ya en el exterior, posee cinco piscinas, spa y una pista de atletismo, además de un inmenso garaje con seis ascensores en el que se pueden guardar hasta 30 automóviles.

Pero eso no es todo, la residencia cuenta con una casa de huéspedes de tres habitaciones y un alojamiento para el personal con siete dormitorios. Además, hay espacio para una bolera de cuatro calles, una sala de cine con sonido Dolby Digital de última generación y más de 40 butacas, una pista de tenis, una bodega con capacidad para 10.000 botellas, un salón de puros y una denominada área filantrópica destinada a la celebración de eventos con un aforo de hasta 200 personas.