La Policía detecta una veintena de drones “ilegales” cada día

Desde el centro de control del 091 se envía una patrulla al lugar para identificar al piloto y sancionarle. Pueden enfrentarse a multas de hasta 4,5 millones de euros

Aunque la mayoría de la gente lo desconozca, en Madrid no se puede sobrevolar drones prácticamente en ningún sitio. La normativa es clara y establece un perímetro de seguridad alrededor de lugares sensibles: aeropuertos (y aquí tenemos Barajas, Torrejón, Cuatro Vientos o Getafe), hospitales (muchos cuentan con helipuertos) o enclaves de especial seguridad como Palacio Real, Zarzuela o Moncloa, por lo que la mayor parte del territorio se queda fuera de juego. A pesar de ello, distintos tipo de drones sobrevuelan a diario la Comunidad de Madrid y, para evitar que además de saltarse la normativa puedan provocar daños mayores, la Policía Nacional cuenta desde hace año y medio con el denominado sistema “Caelus” (Dios del cielo en la mitología romana), integrada en el área de Telecomunicaciones y cuyos “ojos” están en la Sala de 091 de la Jefatura Superior de Policia de Madrid. Cada día detectan entre 20 y 25 drones que sobrevuelan a una altura demasiado elevada o en zonas especialmente protegidas. De éstos, media docena son realmente un peligro potencial para la ciudadanía. Como el pasado jueves, cuando un varón fue identificado y propuesto para sanción por infracción a la Ley de Seguridad Ciudadana tras volar su aparato desde le Templo de Debod hasta el Palacio Real a una altura de 209 metros. Salta directamente en la pantalla del 091 tras haber sido detectado por unas antenas colocadas estratégicamente en algunos edificios. Enseguida queda registrado el número de serie, modelo, identificación del sistema, duración del vuelo y altura máxima. “En cuanto se localiza, sale para allá una patrulla de Seguridad Ciudadana e identifica a la persona que lo está manejando”, explica el inspector Boto, responsable del servicio de alerta de drones. También hay un neutralizador de estos aparatos, un artefacto con apariencia de “arma de guerra” que funciona sobre la frecuencia del aparato para que vuelva al lugar de partida en pocos segundos.

Aunque cada día salte la alarma unas “20 o 25 veces”, según el inspector, no todos son propuestos para sanción. “No es lo mismo un niño jugando en el parque de El Retiro que alguien que pretende sobrevolar el Wanda Metropolitano”, explica, como ocurrió en la final e la Champions de 2018, cuando se creó este sistema de control policial que se coordina con Guardia Civil.

No es un juguete”

Las multas pueden alcanzar los 4,5 millones de euros y se pueden incurrir en delitos; es decir, que no siempre queda “solo” en sanción económica. Según la Policía, en todo el mes de enero se detectaron 117 vuelos ilegales y se identificó a los pilotos que operaban desde domicilios particulares, vía pública u hoteles. La Policía recuerda que siempre hay que solicitar una autorización a través de drones.enaire.es y que no es un juguete que se pueda utilizar de cualquier forma porque puede poner en peligro la seguridad aérea, como ocurrió el pasado lunes en Barajas, cuando se cerró el espacio áereo durante unas horas tras detectar un dron por la zona de Paracuellos del Jarama cuyo responsable aún no habría sido identificado.