Un caos legal para el confinamiento en Madrid: cuatro normas distintas para una región

Hasta cuatro tipos diferentes de restricciones conviven hoy en Madrid. Siete zonas sin estado de alarma soportan los límites más estrictos

Las nueve ciudades de la región bajo el Estado de Alarma amanecieron ayer con la sensación de vivir un puente atípico. Sin poder salir y sin turistas. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, insistió en la necesidad de revertir esta medida excepcional. Fundamenta su exigencia en la evolución positiva que, en los últimos días, experimentan algunas indicadores sanitarios: «Desde hace dos semanas bajan camas, UCIs, ingresos, Primaria y Urgencias. Nuestras medidas, moderadas y técnicas, funcionaban. Hoy, la Comunidad de Madrid ya tiene una incidencia acumulada por debajo de 500 (el indicador del Gobierno). Madrid no debe estar en alarma. Si no es libre no será Madrid». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió desde Portugal la aplicación del Estado de Alarma: «No podíamos quedarnos con los brazos cruzados».

Más allá de la disputa política, la realidad es que la Comunidad de Madrid vivirá, al menos, los próximos cuatro días partida en cuatro en función de las restricciones que afectan a cada municipio o zona sanitaria. La superposición de limitaciones dictadas desde el Gobierno central y de otras desde el Ejecutivo autonómico hace posible, por ejemplo, circunstancias sorprendentes como, por ejemplo, que los vecinos de algunas zonas que no están afectadas por el Estado de Alarma sean los que están sufriendo una mayor limitación en sus movimientos.

Bajo el Estado de Alarma

Dentro del real decreto aprobado el viernes por el Gobierno de Sánchez, fueron incluidos nueve municipios. Todos ellos están entre los diez más poblados de la región: Madrid, Alcobendas, Torrejón de Ardoz, Móstoles, Alcorcón, Parla, Fuenlabrada, Getafe y Leganés. Las reuniones, como en el resto de la región están limitadas aquí a un máximo de seis personas. Sus habitantes no tienen permitida la salida del municipio salvo para cumplir con obligaciones laborales, educativas o legales, acudir al médico, cuidar a personas mayores o dependientes o por causas de fuerza mayor. En la actividad comercial, el aforo está limitado al 50% y los negocios deben cerrar a las 22 horas. Los aforos en bares y restaurantes también son aquí del 50% en interior y en terraza. No se presta servicio en las barras y el cierre máximo está fijado a las 23 horas. En las bodas el aforo máximo es del 60% y el consumo de bebida y de comida sólo se realizará en la mesa. Tampoco en estas celebraciones está permitido el baile ni la instalación de barras. En las instalaciones deportivas, la mascarilla es obligatoria y el aforo estará limitado al 50% en interiores y al 60% en exteriores. La realización de deporte en grupo también estará limitado a un máximo de seis personas. Los parques y jardines están abiertos. Los lugares de culto tendrán un tercio de su aforo como límite. A los velatorios sólo podrán acudir 15 personas al aire libre y 10 en espacios cerrados. Las medidas duran 15 días.

Límites por zonas de salud

Actualmente hay tres zonas básicas de salud con limitaciones a la movilidad impuestas por el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Se trata de las áreas de Reyes Católicos (San Sebastián de los Reyes), Villa del Prado y la zona conformada por Humanes y Moraleja de Enmedio. A esta lista se unirán cuatro zonas más el próximo lunes: las zonas básicas de Arganda del Rey (Arganda del Rey), Sierra de Guadarrama (Collado Villalba), Colmenar Viejo Norte (Colmenar Viejo), y Valleaguado (Coslada). Estos siete enclaves comparten muchas restricciones con las aplicadas en los municipios bajo Estado de Alarma. Pero se dan situaciones aparentemente contradictorias. Soportan un confinamiento más estricto ya que sus vecinos no pueden abandonar los límites de su zona de salud, que corresponde con un territorio más pequeño que el de su barrio. Y a ello se añade el hecho de que los parques y jardines están cerrados en estas zonas.

Alcalá, regulación especial

El Gobierno central no incluyó a Alcalá de Henares entre los municipios afectados por la declaración del Estado de Alarma a pesar de que una semana antes sí formó parte de los municipios confinados por la orden ministerial que fue tumbada por el TSJM. De esta forma, Alcalá no está bajo Estado de Alarma –sus vecinos pueden entrar y salir libremente del municipio–, pero sí está afectado por el resto de limitaciones y horarios contenidas en la orden del Ministerio de Salvador Illa.

«Normalidad» en el resto

El resto de la región no sufre limitaciones excepcionales. Sólo algunas: reuniones de seis personas; 75% de aforo en los comercios; 75% en el interior de bares, 100% en terrazas y 50% en barra con cierre máximo a la una de la madrugada; parques y jardines abiertos y 60% de aforo en lugares de culto.

Una región partida en cuatro

4.591.299 madrileños de la capital, Móstoles, Fuenlabrada, Leganés, Getafe, Alcorcón, Torrejón de Ardoz, Parla y Alcobendas viven desde el viernes bajo Estado de Alarma.
195.649 habitantes viven en Alcalá de Henares. Esta ciudad no está bajo el estado de alarma. Sin embargo, salvo en lo que afecta a la movilidad, tiene las mismas restricciones que las nueve ciudades en Estado de Alarma.
131.723 vecinos están afectados por las limitaciones impuestas por la Comunidad de Madrid en siete zonas básicas de salud de Coslada, Fuenlabrada, Humanes, Moraleja de Enmedio, Collado Villalba, Colmenar Viejo y Arganda del Rey.
1.766.800 personas en la región viven sin limitaciones excepcionales.